Tarta de calabaza

Yo sigo con mis dudas sobre si el otoño ha llegado o el mes de agosto se instauró y nos hemos quedado estancados en el verano 2013 para los restos… Hace mucho calor, estamos perdiéndonos el otoño y con él las ganitas de platos de caliente, de enchufar el horno solo porque sí y de probar las recetas otoñales que tenía por ahí reservadas… si es que te dan ganas de preparar mojitos, helados, granizados… en fin!

De todos modos, los frutos de temporada llegan igual, aunque también permanecen muchos del verano, y como para las calabazas no hay época (si te las tienen que dar te las dan) pues aquí os traigo esta deliciosa tarta de calabaza, tan cremosa que piensas que es una crema pastelera con un poco de color… (conste que sólo probé una cucharada, snif!) y la masa quebrada otra delicia!

Tarta calabaza /pumpkin pie

Ya no os suelto más rollo, empiezo ya a contaros las dos recetas.

Tarta de calabaza (Pumpkin pie, tarte à la citrouille… como queráis llamarla)

En primer lugar, hablemos de la base, masa quebrada francesa

Ingredientes

250 gr de harina

125 gr de azúcar blanco

125 gr de mantequilla con sal

1 huevo

ralladura de limón (aunque para esta tarta yo le puse de naranja)

Preparación

En un bol para máquina metemos la harina, el azúcar, la mantequilla troceada, el huevo y la ralladura que hayamos elegido. Mezclamos todo hasta que la masa se despegue fácilmente de las paredes del bol. Si lo hacemos a mano, ponemos todos los ingredientes excepto el huevo, y juntando las manos mientras cogemos los ingredientes conseguimos una masa arenosa, cuando tenemos todos los ingredientes incorporados añadimos el huevo y mezclamos bien dejando la masa en bola.
Sacamos la masa del bol y la estiramos, la colocamos sobre su molde, una bandeja de 24 o 26 cm de diametro y reservamos en la nevera. Esta masa no necesita reposo normalmente, pero esta vez la puse en la nevera para preparar en este tiempo la crema de calabaza; si la hacéis para otra preparación recordad que no hace falta que repose, ni que enfríe… la podéis utilizar directamente.

A continuación la receta para la crema de calabaza

Ingredientes

380 gr de calabaza asada

230 ml de leche condensada

80 gr de azúcar de caña

1/2 cucharada de canela en polvo

1/2 cucharada de jengibre

1 pizca de sal

2 cucharaditas de harina tamizada

Preparación

La preparación de esta crema es de lo más complicada, vais poniendo todo en un bol y mezcláis bien.

Para terminar, con el horno precalentado unso 180º metemos la masa en blanco, con un peso encima (preparad un papel de horno con unas legumbres encima) para que no suba y horneamos la masa durante 10 minutos. La sacamos del horno y retiramos el peso, vertemos enseguida la crema de calabaza sobre la masa y la volvemos a meter al horno, que habremos subido hasta los 200ºC y dejamos hornear alrededor de 45 minutos o una hora, ya sabéis que esto de los tiempos de cocción a veces varía. También dependerá de si el molde es un poco más pequeño o grande, así que lo ideal es sacarla cuando la masa está doradita y ha subido un poco (tranquilos, vuelve a bajar!)

Tarta de calabaza /pumpkin pie

Dejamos enfriar y desmoldamos o presentamos en el molde de horneado. La nata montada la acompañará perfectamente y también nos servirá para decorar la tarta… En la mía no lo hice porque aún estaba templadita cuando hice las fotos y eso hubiera fundido la nata, pero sí la disfrutaron con nata montada.

Tarta de calabaza /pumpkin pie

Es una tarta suave, dulce y muy cremosa… el sabor sorprende y te gustará aunque no te guste la calabaza, prometido!!!

Espero que os haya gustado, comentéis y compartáis a tope, jejejej!! No dudéis en contarme si realizáis alguna de las recetas del blog! Hasta la próxima y ¡muchas gracias por la visita!

Ah, casi se me olvida, la receta de la crema la encontré (después de miles de visitas) en este blog francés:  chezlestiocs.canalblog.com

Éclairs

¡¡Se vienen ricos éclairs!!

Hoy os traigo una receta que creo que es bastante sencillita de preparar, pero hay que tener en cuenta algunos aspectos en la preparación: por ejemplo, tener en cuenta que el fondant francés debe “madurar” al menos tres días antes de utilizarlo sobre los éclairs (o cualquier otra preparación, como milhojas), la crema pastelera debe estar ya fría antes de utilizarla para rellenar los éclairs y poner especial atención en el horneado de los éclairs porque si los sacamos antes de tiempo se nos espachurrufarán…

Esta entrada va a ser más letra que fotos, porque no sé qué he hecho con ellas, pero creo tener las suficientes como para que esto no parezca que nos estamos leyendo el Quijote non-stop, jeje!

Estos son los que hice en el curso, nunca me han quedado tan perfectos otra vez! Necesito a mi profe de vuelta!!!

Estos son los que hice en el curso, nunca me han quedado tan perfectos otra vez! Necesito a mi profe de vuelta!!!

Pues bien, empezamos por el principio,

Fondant francés
En su defecto, si no os apetece prepararlo, se puede utilizar un glaseado tipo el que utilizamos para cubrir bizcochos, pero a mi personalmente me encanta preparar el fondant, y es que cada vez que lo hago alucino con lo que se puede hacer con agua y azúcar…

Ingredientes:

500 gr de azúcar

150 gr de agua

1 cucharadita de glucosa (no es imprescindible, yo siempre lo he hecho sin y sale igual)

Necesitaremos un termómetro para el azúcar o muy buen ojo…

Preparación

En una cazuela, ponemos el azúcar y el agua (y la glucosa si hemos optado por utilizarla). Llevamos a ebullición y dejamos hervir hasta que llegue a 114ºC (fondant más suave) o 116ºC para un fondant más duro a la hora de su utilización. Es aconsejable tener preparado un pincel en un vaso con agua, por si necesitamos repasar los bordes de la cazuela, ya que a veces el azúcar hace pequeños grumos y así evitaremos que nos caigan en el líquido.

Cuando hemos llegado a la temperatura deseada, yo os aconsejo el fondant más suave, es más sencillo de utilizar después, ponemos nuestra cazuela en un bol con agua fría (podéis cambiar el líquido a un bol pequeño y éste ponerlo dentro de otro más grande, es más cómodo). Lo dejaremos dentro de este bol hasta que la temperatura descienda a 75ºC.

A 75ºC, empezamos a batir el sirope a alta velocidad al principio y luego bajamos a media velocidad. El sirope se convertirá en una masa blanquísima y un poco arenosa pero para llegar a este estado pasará por otros menos agradables arenosos y más amarillentos: ¡no se asuste nadie! es lo normal, pero veréis que enseguida se va a convertir en muy blanco. No he tenido la decencia de medir el tiempo de batido a máquina pero me aventuraría a decir que debe estar entre los 5 y 7 minutos, aunque si os cuesta más no os preocupéis porque como digo no lo sé exactamente.

Bien, cuando el fondant ya está blanquísimo, lo pasamos a una superficie de trabajo y lo amasamos como si se tratara de una masa de pan o galletas hasta que esté todo bien unificado y homogéneo. Una vez hemos conseguido este estadio de preparación… sí!! hemos terminado. Lo metemos en un recipiente bien hermético y a la nevera a madurar. Es IMPRESCINDIBLE que pasen al menos tres días antes de utilizarlo, y lo podemos guardar hasta un año bien cerrado (el aire hará que se cree una costra, así que yo lo que hago es cubrirlo con film transparente bien pegadito y luego la tapa en cuestión del envase) y refrigerado, estamos hablando de azúcar y agua, así que es de lo más normal que se conserve tanto tiempo.

Aprietas, se hunde y él solito vuelve a su ser... Maravillas de la repostería

Aprietas, se hunde y él solito vuelve a su ser… Maravillas de la repostería

Tunear el fondant es de lo más sencillo: si lo queréis coloreado, añadir unas gotitas de colorante a la cazuela; si, en cambio, lo queréis con cacao para unos éclairs o profiteroles de chocolate, diluid un poco de cacao en polvo en un poquitín de agua y añadis a la cazuela, lo mismo con el café… que no sean cantidades grandes, controlad que sean unas gotas o cucharaditas pequeñas. También podéis añadirle unas gotas de esencia de vainilla, azahar, limón, café…

Bueno, y una vez terminado el tema fondant, vamos a lo más interesante la masa de profiterol o éclair y después la crema pastelera.
Aprendí a hacer esta receta en un curso en Francia así que os aseguro denominación de origen francesita del todo, ¡jeje!

Éclairs – masa

Ingredientes

250 gr de agua

4 gr de sal

4 gr de azúcar

100 gr de mantequilla

150 gr de harina

4-5 huevos (yo suelo tener L y utilizo 4, para M usar 5)

Realización

En una cazuela llevamos a ebullición el agua con la mantequilla, la sal y el azúcar. Cuando esté hirviendo, añadimos de golpe toda la harina y mezclamos (alegremente, que no se nos pegue y bien rápido para que no se nos creen grumos). Esto nos sirve para escaldar y cocinar la harina y removerla aún al fuego para que podamos eliminar toda la humedad posible en esta etapa de la preparación.
Una vez hecho esto, pasamos la masa a un bol para barillas y empezamos a batirla para que enfríe, id comprobando tocando el bol que la masa va enfriando. Veréis que en un cierto punto aquello parece un desastre y que no se nos está uniendo, es NORMAL porque aún no hemos añadido los huevos que son los que unirán nuestra deliciosa masa de éclairs.
Cuando la pasta está fría empezamos a añadir los huevos, de uno en uno y no añadir el siguiente hasta que el primero esté bien incorporado. La pasta resultante es una pasta muy lisa. LISTO!!!

¡¡A sus mangas pasteleras mis valientes!!
Preparamos la manga pastelera y vertemos nuestra masa en ella, no suele ser necesario boquilla, hacemos un corte en la punta de la manga de apróximadamente un cm de diámetro y disponemos un papel de cocción en una placa de horno.
Bien, en el momento de “crear” nuestros éclairs debemos tener en cuenta que es una masa que se va hinchar mucho en el horno, por tanto es mejor dejarlos delgaditos al principio y no demasiado gruesos, no os pase como a mi la primera vez que los hice en casa que tenía monstruo-éclairs ocupando toooda mi cocina, jeje! La posición de la manga deberá ser más o menos en 45º de inclinación con respecto a la placa del horno; la presión debe ser siempre la misma de punta a punta para que no nos salgan barrigotas en los éclairs ( me estoy dando cuenta que esto es un poco dificil de explicar, igual algún día me animo y adjunto un video, si encuentro a alguien que grabe, jeje). Disponemos los éclairs un poco separados entre ellos para que no se nos peguen al subir en el horno. Los espolvoreamos con azúcar glace y horneamos durante 20-25 minutos, que estén doraditos por fuera, si no corremos el riesgo de que queden húmedos por dentro y se bajen al enfriarse.

Éclairs

Podéis prepararlos en día antes y rellenar el mismo día que vais a servirlos.

Crema pastelera

Ingredientes

500 gr de leche

125 gr de azúcar

4 yemas (L)

40 gr de maizena

1 vaina de vainilla

Preparación

Ponemos la leche a hervir en un cazo con la vaina abierta, le habremos sacado los deliciosos y aromáticos granitos.

A parte mezclamos las yemas, el azúcar y la maizena, bien batidos e incorporados los tres ingredientes.

Cuando la leche esté hirviendo, nos deshacemos de la vaina y vertemos aproximadamente la mitad en la mezcla de las yemas, el resto a fuego mínimo, mezclamos bien las yemas con la leche e incorporamos al resto de la leche que aún tenemos en el fuego. Con una cuchara de madera mezclamos hasta conseguir nuestra maravillosa crema pastelera. Pasamos a otro bol y cubrimos con film transparente para que no le afecte el aire y dejamos enfriar.

Para crema pastelera de chocolate: cuando tenemos lista la crema la vertemos sobre 150gr de chocolate troceado, tapamos un minuto y luego removemos bien para que se deshaga e incorpore todo el chocolate

Rellenamos los éclairs

Normalmente los encontramos abiertos por la mitad y con la crema dispuesta dentro. En el curso nos enseñaron una manera sencilla de rellenarlos sin tener que cortarlos, el resultado a la vista para mi es mucho mejor y queda mejor aún cuando tiene ya su fondant por encima y ningún corte a la vista.
Con la boquilla para manga pastelera más fina que tengáis (los cocinillas tenéis de mil tamaños, no digáis que no, jeje), hacéis dos pequeños agujeritos en la parte inferior del éclair, uno en cada extremo.
A continuación, con una boquilla fina, llenamos la manga pastelera con la crema y la introducimos en los éclairs por los pequeños orificios que hemos realizado anteriormente.

ÉclairsÉclairs

Ya los tenemos rellenos, bieeeen! ya estamos acabando (lo que cuestan de preparar y lo rápido que se lo comen mis devoradores, ays!)
Sacamos el fondant y lo ponemos a calentar, yo suelo hacerlo al baño María (no sé si es muy ortodoxo pero me apaño mejor así); ¿por qué lo hago así? El fondant no puede superar los 32ºC cuando lo estamos calentado para usar, sino se vuelve duro e inservible. Le podéis añadir unas gotitas de agua antes de poner a calentar, esto lo volverá más manejable. Para mí es más sencillo al baño María porque controlo mejor la temperatura, en la cazuela directamente, al ser poquita cantidad de fondant, enseguida llega a punto de ebullición.
Para cubrir, lo ideal es coger el éclair ya relleno y sumergirlo hasta casi la mitad, cuidadín de pringarse mucho, jeje, en el fondant y darle la vuelta rápidamente, eliminar el exceso que pueda gotear por algún lado y a su placa otra vez para que costre. Si no os va esta técnica, cubrirlos con la ayuda de una cuchara pero os aseguro que es más fácil y productivo de la otra.
Y tatachán!!! Éclairs listos!!!

Éclairs

Parece más difícil de lo que es, lo que pasa es que explicarlo es muuuuuy largo, por eso creo que he tardado tanto en ponerme a escribir esta entrada, pero ahora me doy cuenta que la he escrito en unos 3/4 de hora más o menos… en fin, ya me conocéis!

Espero que os haya gustado, que la explicación sea clara y sobre todo que los probéis y me dejéis vuestros comentarios para contarme. Si tenéis alguna duda o algo no está bien explicado no dudéis en decírmelo para que lo pueda aclarar, o si está en mi mano resolver las dudas que podáis tener!

¡¡MILLONES DE GRACIAS por visitarme y por quedaros por aquí y por facebook!! ¡¡Os espero!!

¡¡¡Hasta la próxima devoradores!!!

Merengue, merenguito, merengón!!

Hola!!!!!!

Hace días que debería tener esta entrada escrita pero es que me lío yo sola… A ver, me explico un poco, en principio yo soy una persona bastante organizada pero claro, a mi manera, con lo cual tras esta apariencia de organización existe un caos relativamente importante… Soy la reina de los post-it, las listas en papelitos que voy haciendo y dejando por todas partes, los recordatorios en el móvil, las libretitas (cada una para una cosa y todas para nada…)…. así que siempre estoy diciendo la misma frase, o al menos el mismo comienzo de frase: “tengo que…” Siempre “tengo que…”algo, pero ese algo puede acabar haciéndose dos meses (o dos años) después de la primera vez que lo menciono…

¿Por qué os largo este rollo? pues porque me gusta hablar más que a un loro, y como no lo puedo dejar grabado pues lo escribo, agradezco que leáis y espero que entendáis algo de lo que voy explicando en estas entraditas…

Pues bien, llega el momento: merengueeee!! El merengue para mi es como una nubecilla del cielo caída para endulzarnos la vida… (de esas nubes blancas y esponjosas que bailan por el cielo azul limpio y despejado… mmmm, me estoy viendo en la playa, tumbada y relajada… jajajaj). En fin, que me pierdo, lo véis es que hasta para esto me debería hacer una lista primero, jejej!!

Merenguitooo

Como ya sabréis hay varios tipos de merengue y depende un poco para qué lo queramos elegiremos una manera de hacerlo u otra. Mi preferido es sin duda el merengue italiano. Es un merengue queda extremadamente blanco, brillante, duro, cremoso-esponjoso… lo adoro! y es una auténtica tentación y luego pecado para mí!

Cuando lo preparo lo hago de dos maneras que siempre requieren calor, de un modo u otro. Si hacéis merengue sin darle calor, obtendreís merengue francés, es un merengue mucho más espumoso, pero que baja enseguida, y cuando lo dejáis un rato en un bol tiende a crear un liquido que es imposible (o al menos para mí) reincorporar al resto de claras montadas. Por eso prefiero el italiano, porque además puedes hacer lo que quieras con él.

Unos sencillos merengues, sin más, pero con un toque especial ;-)

Unos sencillos merengues, sin más, pero con un toque especial ;-)

Allá vamos, os dejo dos maneras diferentes de hacer el merengue italiano, yo he usado las dos aunque últimamente me decanto por la segunda, pero porque me resulta mucho más cómodo (sobre todo desde que tengo mi maravillosa Kitchen Aid, y es que no veo la forma de ponerla al baño María, jaja)

MERENGUE #1 (merengue suizo)

Ingredientes

2 claras (60 gr)

350 gr de azúcar

1 cucharadita de azúcar vainillado o unas gotitas de esencia (solo si lo queréis con el toque de vainilla, yo creo que no se lo he puesto nunca)

6 cucharadas de agua

Preparación

Preparamos un cazo con agua para el baño María. Ponemos todos los ingredientes en bol apto para calor. Se bate al baño María hasta conseguir el merengue, lleva un ratito, hay que tener paciencia. El resultado debe ser un merengue muy blanco y brillante y esponjoso. Siempre sale, solo hay que tener paciencia, son unos 10-12 minutos de marcha, pero merece la pena!

(ui, no se ni cómo encontre una fotito del momento preparación, ahí va!!)

Blanco y superbrillante

Blanco y superbrillante

MERENGUE #2 (mi ojito derecho) (merengue italiano)

Ingredientes

75 gr claras

50 gr de agua (50 ml)

200 gr de azúcar

Preparación:

La receta que os doy ahora es para hacer con termómetro de azúcar, pero vamos, que yo he pasado media vida sin termómetro (de hecho, más de media porque lo recibí hace 4 días exactamente) y el merengue sale igual.

Ponemos las claras en el bol y con las varillas de montar preparadas.

Se pone a calentar,en un cazo, el agua con el azúcar, cuando alcanza los 105º empezamos a batir las claras a velocidad alta para que cojan mucho aire y enseguida veréis que se ponen blancas y espumosas. Enseguida el agua y azúcar alcanzarán los 118ºC, entonces verter en las claras, poco a poco, sin dejar de batir. Continuar batiendo hasta que el merengue enfríe. En cuanto le pongáis el azúcar veréis que la mezcla empieza a volverse completamente blanca y poco a poco se pondrá superbrillante y cremosa. Seguramente habrá que batir alrededor de 10 minutos, también hay que tener en cuenta la potencia de la máquina y demás, pero no serán menos de 8-10, como os digo.

Cuando retiréis las barillas del merengue hay que conseguir el efecto “pico” es decir quedan dos picos que no caen marcados en el merenque, bueno, uno en el merengue que queda en el bol y otro en las varillas. ¡Qué penita no tener foto para mostraros!

Pues así de facilísimo, si no tenéis termómetro no hay problema, tendréis que esperar a que el azúcar hierva a borbotones, no esperéis demasiado, que no oscurezca o empezará a convertirse en caramelo. El resultado será perfecto igualmente.

Muchas veces encontramos recetas que nos dicen que es bueno ponerle unas gotitas de vinagre o limón o crémor tártaro… yo no lo hago nunca y siempre me queda un merengue como el que véis en las fotos.

Evidentemente, en los dos casos las cantidades son variables, es decir, si queréis menos pues la mitad o ir multiplicando hasta el infinitoooo….

Y ya sabéis, esto es darle imaginación al tema, podéis hacer con este merengue lo que queráis!!

Como topping para vuestros cupcakes

Como topping para vuestros cupcakes

Este merengue no está pasado por el horno, normalmente la capa exterior va secándose poco a poco y forma una fina costra crujiente, ayy!!

Con el bizcochito de limón queda perfecto, suave y dulce

Con el bizcochito de limón queda perfecto, suave y dulce

Este merengue sí pasó por el horno, pero no estaba encendido, sólo aproveché el calor residual para que la capa de fuera se hiciera más gruesa, creo que se puede apreciar un poquito en las fotos (el enfoque y yo… ejem)

Tan sencillo como decorar y rellenar una tarta (con bizcocho, hojaldre...)

Tan sencillo como decorar y rellenar una tarta (con bizcocho, hojaldre…)

O si queréis un bocadito, o dos o tres, delicioso, jugoso y crujiente no dejéis de probar a meterlos en el horno… La temperatura y tiempo de cocción puede variar bastante, pero no se recomienda sobrepasar los 100ºC o 110ºC. Yo suelo ponerlos a unos 100ºC y si el horno sigue en marcha no los dejo más de 30 minutos, porque me gusta que quede el centro jugoso y no todo el merengue seco. Otras veces aprovecho el calor residual del horno y con éste apagado los meto hasta que enfría del todo el horno. Así que creo esto es más por gustos que otra cosa. Si sólo queréis una capita exterior crujiente, no más de 10-15 minutos a temperatura muy bajita.

Aquí os presento mis minialmendrados, más majetes, jeje!! los suelo hacer grandes, pero compré estas cápsulitas tan minis y… total, que quedaron supercucos!

Muy sencillo: un poco de merengue, almendra laminada y cubrir con más merengue

Muy sencillo: un poco de merengue, almendra laminada y cubrir con más merengue

Espero que os haya gustado la entradita, no dudéis en dejarme vuestros comentarios!! Gracias por entrar y leer!!

PS: y para dar fé de que lo que digo al principio es cierto, empecé a escribir esta entrada el 10 de diciembre (por la mañana, para ser más exactos) y la estoy acabando el día 17 de diciembre y es casi la hora de cenar… :-)

CARROT CAKE

Llevo como un par de meses con el carrot cake dando vueltas a mi cabeza, he leído mil recetas, visto fotos, comparado frosting… Las he visto planitas sin relleno, redondas, de un piso de tres, con decoración de zanahorias de fondant, con almendras, con nueces, recetas para cupcakes… arrrg!!! Y no podía decidirme, hasta que el sábado por fin dije: se acabó, me metí en “Cupcakes a gogó” y ala, a buscar la zanahoria… Madre mía, qué pinta tienen los cupcakes de zanahoria que tiene Belén en su blog, pero no me apetecía hacer otra vez cupcakes… así que cogí su receta e hice algún minicambio y la hice para tarta. Su receta la podéis ver aquí y la mía aquí abajo.

 

 

CARROT CAKE o cómo no querer que se acabe lo que tienes en el plato

Ingredientes (con estas cantidades he hecho una tarta en molde de 20cm de diámetro y dos capas, es decir, una de relleno)

200 gr de azúcar moreno

140gr de harina integral

60gr de nueces molidas (yo lo he hecho con el molinillo de café)

150gr de aceite de girasol

250gr de zanahoria rallada

2 huevos

1 y ½ cucharada de canela en polvo

1 cucharadita de jengibre (aunque creo que la próxima le pondré más)

2 cucharaditas de levadura

Eso sí, para la preparación he seguido a rajatabla la receta de Cupcakes a gogó, es decir: todo a saco en el bol y mezclando con alegría. Aunque primero puse la zanahoria, el aceite y el azúcar y lo deje unos 5-7 minutos para que el azúcar se fuera empezando a deshacer un poco.

Verter todo en un molde de 20cm y hornear a 180ºC durante unos 45 minutos, os aconsejo echar un vistazo pinchando con un palillo cuando lleve 35 o 40 minutos… ya se sabe esto de que cada horno calienta de una manera distinta.

Se saca del horno y dejar unos 10-15 minutos en el molde y luego pasar a enfriar sobre una rejilla.

El resultado es un bizcocho con un aroma a canela magnífico y superesponjoso y jugoso.

Ayy, el relleno, vamos con él! Crema de queso, o algo así debe llamarse; intenté hacerlo una vez siguiendo una receta de “Objetivo: Cupcake perfecto”, pero cuando fui a comprar me dije, uy, el queso light: gran error! El queso tiene que ser graso como bien dice la receta, pero yo a lo mío… Como tampoco me acabó de convencer, aunque evidentemente fui yo que hice algún error más, para esta crema me he dedicado a ir probando con las cantidades a medida que la iba preparando hasta que tuvo la consistencia que buscaba.

Así que son estas:

140gr de queso de untar graso (mínimo 23% de materia grasa,¡ toma ya!)

80 gr de mantequilla

320-340gr de azúcar glace tamizado. Esta vez han sido 340 pero creo que con 320 estará también genial, por si queréis eliminar un poquito de dulce, jejeje!

Vainilla

Mezclar todo con las varillas en un bol; se puede preparar para usar directamente o con antelación. Yo lo preparé la noche anterior, se cubre bien con film, que esté pegado a la crema o en bote cerrado, y el día siguiente lo he batido un poco a mano y listo para usar.

He partido el bizcocho en dos(como podéis ver en la foto de arriba), lo he rellenado y lo he cubierto con más crema y con nueces picadas. He usado unas 8-10 y las he picado poco a poco con cuchillo. Se puede hacer con picadora, pero quería ir viendo cómo iban quedando los trocitos, y que tenía bastante tiempo para hacerlo!

Me encanta el dorado de la piel de la nuez.

Lo he metido en la nevera y nos lo hemos comido como una hora y media después, estaba perfecto! Como os digo un bizcocho muuuuuy jugoso y la crema casa perfectamente con el sabor de la canela! Además es light… ejem, bueno, que lleva la harina integral, jijiji!!!

Espero que lo probéis porque es verdaderamente una delicia!