Confiture aux poivrons verts

O lo que es lo mismo mermelada de pimientos verdes, pero… ¿y lo bonico que queda decirlo en franchute?

Pues hoy os traigo una receta sencillísima y para amantes de los pimientos verdes y ese sabor tan característico que tienen.
Ya pensé que este año no hacía pero con este otoño que no está siendo otoño sino segunda primavera la huerta todavía está dando ricos frutos estivales así que el otro día llegaron a mis manos un montón de pimientos verdes italianos y un par de rojos, así que me decidí a hacer la confitura este año de nuevo.

Esta confitura tiene un sabor muy especial, yo no la considero apta para todos los públicos porque si no te gusta el pimiento verde dudo que por estar en mermelada te vaya a cambiar la opinión pues cuando la comes, el primer sabor que detectamos es dulce pero enseguida está ahí ese sabor potente y a veces algo amargo de los pimientos verdes, pero no por eso hay que resistirse a probarla. Va muy bien con carnes, con panes tostados y aceite de oliva, con quesos suaves de vaca o de cabra… En esto de la cocina y los sabores, ya sabéis, hay que ir probando las cosas para encontrar los sabores que más nos gustan.

Confitura pimientos

Pues como os digo es una receta muy sencilla, y paso a explicarla, las medidas que os pongo aquí son las que hice en esta ocasión, no siempre son iguales pero siempre, más o menos, equivalentes.

CONFITURA DE PIMIENTOS VERDES

Ingredientes

800 gr de pimientos verdes (y alguno rojo), pesados ya limpios.

200 gr de azúcar moreno

450-500 gr de azúcar blanco

zumo de un limón

(podéis añadirle una vaina de vainilla para darle un toque diferente)

Preparación

Lavamos bien los pimientos y los limpiamos de pepitas y de las tiras más blancas que tienen en su interior, que son las que le dan el sabor amargo.

Troceamos, tamaño mediano, aunque no importa mucho porque luego vamos a triturarlo. Ponemos todos los ingredientes en una cazuela y al fuego, medio-fuerte durante 20-25 minutos. Pasado este tiempo trituramos con la batidora en la misma cazuela, (¡atentos a los salpicones que la cosa está que arde!)

Dejamos a fuego bajo alrededor de 20 minutos más, removiendo de vez en cuando, ya sabéis que esto no es una ciencia exacta, así que hay que ir viendo el punto de confitura que buscamos, no demasiado espesa sino al enfriar nos quedará más que mermelada un taquito de pimientos para cortar con cuchillo, jeje!

En cuanto paremos el fuego porque hemos alcanzado la temperatura deseada, vertemos nuestra mermelada en tarros de cristal bien limpios y secos, sin llegar al borde (dejamos unos 1’5-2cm) y volteamos. Los colocamos sobre un paño húmedo y ahí los dejaremos hasta que enfrien completamente.

confitura pimientos

Y ya tenemos nuestro confit, a mi me han salido 3 tarros medianos con esta cantidad, aunque esta mermelada me gusta más ponerla en tarros más pequeños porque se toma muy ocasionalmente, pero bien cerrada en la nevera aguanta perfectamente. Si los botes no están abiertos conservan el vacío, así que podéis guardarlos tranquilamente en vuestra despensa.

Nos vemos en la próxima entrada devoradores, aún no sé qué os traeré pero tengo un par de ideas rondando, no os la perdáis!!!
¡Muchas gracias por la visita!

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Bizcocho de calabaza y… ¡¡¡cumpleaños feliz!!!

Pues ya ha pasado un año… Rapidito pasa el tiempo, sobre todo cuando echas la vista atrás. Un año desde la primera entrada, y unos 3 desde que en algún momento me pasó por la cabeza crear un blog, sólo tardé dos años en decidirme, porque en verdad hay que plantearse si presentas cosas nuevas, cómo orientarlo… un montón de cosas que muchos de los me leéis ya sabéis, y a este punto pienso: no, no es que sea yo la innovación bloguera personificada, pero seguro que a alguien le han venido bien las recetas, (eso espero!) y en estos momentos estoy pensando en los cambios que quiero para el blog y cómo quedará después de hacerlos, pero si para crearlo tardé un par de añitos para los cambios ya veremos… aunque me gustaría haber empezado con ellos antes de que acabe el año, piano piano si arriva lontano, ¿no?

Así que mi balance de este año es totalmente positivo, aunque debería ser más estrica conmigo misma y más constante pero vengo así de serie, jajaja; estoy muy contenta con la gente que he ido conociendo gracias a este mundillo y muy agradecida a todos los que visitáis el blog y seguís la página de facebook porque evidentemente sin nadie al otro lado… imposible! Muchas gracias a todos los devoradores por estar por ahí, y vamos a por otro añito!! Ah! y gracias en especial, porque sin ella sí que no estaba aquí, eso seguro, a mi amiga Jéssica, periodista, bloguer, coach, mamá… superwoman, vamos, porque un día le mandé un mensajito coméntandole que tenía en mente que tal vez podría abrir un blog, y creo que fue en menos de una semana que nació Devórame, asi que Jéssica, “moltes gràcies perla”!!

Bizcocho de calabaza / Pumpkin cake

Ahora, sí, ahora viene lo bueno de verdad… Ya lo habéis visto, anda que no estoy pesadita con el bizcocho de calabaza en la página, pero es que no pensaba que iba a quedar tan rico, jugoso, con un sabor potente, un aroma que llena la casa desde la media hora de cocción… mmmm! Enamoraica estoy, y eso que sólo probé un minitrocito….

Os cuento, no es mucho más que un bizcocho de yogur reconstruido, jajajajaja!! Me compré bolsitas de té hace un par de semanas, té chai con especias (cardamomo, jengibre, canela ….), está delicioso, y mientras lo tomaba pensaba en un bizcocho, y como tenía dos hermosas calabazas, me puse a pensar un poco más y esta es la receta que salió de tan gran meditación, jaja!

Bizcocho de calabaza / Pumpkin pie

BIZCOCHO DE CALABAZA, TÉ CHAI, ESPECIAS Y CIRUELAS PASAS

Ingredientes

200 gr de calabaza ya horneada

200 ml + 50 ml de leche (sustituibles perfectamente por leches y nata vegetales)

3 bolsitas de té chai con especias (no es imprescindible, pero quise probar)

300 gr de azúcar moreno

150 ml de aceite de girasol

450 gr de harina integral

1 y 1/2 cucharadita de levadura

1/2 cucharadita de bicarbonato

1 cucharadita (o menos) de jengibre

1 cucharadita de canela

2 cucharadas de miel

50 gr de ciruelas pasas troceadas y después enharinadas

Preparación 

Precalentar el horno entre 160ºC-170ºC con la función del ventilador, (lo hice así porque al horno esta semana le ha dado por decir que solo trabaja con ventilador), pero lo podéis hornear a 180ºC sólo abajo durante casi una hora.

En primer lugar ponemos a hervir la leche con la nata e infusionamos las bolsitas de té. Las dejamos dentro y cubierto hasta que enfríen. Después de haber hervido la nata habrá reducido con lo que nos queda unos 150 gr de nata, de ahí las proporciones de azúcar, aceite y harina (ya sabéis, doble, la misma cantidad y triple, respectivamente, según el bizcocho de yogur).

Cuando ya esté fría la nata retiramos las bolsitas de té y la colamos. Mezclamos esta nata con el azúcar y la calabaza asada y hecha puré, no es necesario batidora yo lo hice con un tenedor y también este primer paso de mezcla.

A continuación añadimos el aceite y mezclamos bien; después la miel y volvemos a mezclar. Por último, incorporamos la harina, levadura y bicarbonato tamizados. También las especias. Mezclamos bien para que se integren perfectamente todos los ingredientes. Para finalizar, las ciruelas troceadas y enharinadas, en dos tandas, para que llegue bien los trocitos a toda la masa.

En un molde de bizcocho alargado engrasado con aceite o mantequilla, vertemos la masa y la repartimos bien por el molde. Espolvorear con un poco de azúcar panela o azúcar moreno.

Horneamos a 160ºC, con ventilador, durante una hora y cuarto aproximadamente, ya sabéis un pinchacito nos revelará el punto de cocción.

Bizcocho de calabaza / Pumpkin pie

Ya lo véis, sencillo, jugoso, perfecto para un té o un buen chocolate a la taza… Llega el otoño!!
Y hasta aquí por hoy, espero que os haya gustado y vuelvo a daros las gracias por las visitas durante este año, espero que estemos juntos al menos otro añito más!! ah, y que este año devorador que empieza hoy os animéis más a dejar comentarios, que gusta mucho!! ;)

Besazos!!

montse

Mermelada de tomate

Esta mermelada la preparo siempre en verano, aprovechando los tomates de la huerta casera, y claro la entrada la quería haber publicado en verano y se me ha ido pasando el tiempo sin darme cuenta; de todos modos, no es tan tarde para encontrar buenos tomates y poder hacer una reserva para el otoño-invierno, mi reserva actualmente se reduce a dos tarritos que tengo escondidos bajo llave… por si acaso!

mermelada_tomates

Es una receta muy sencilla, como todas las recetas de mermelada, pero aún así no deja de llevar una preparación un poquitín larga, sobre todo por la preparación de los tomates, pero ¡qué gustazo abrir el tarro, preparar unas buenas tostadas o galletas saladas, queso parmesano, de cabra, manchego curado… y disfrutar de sabores tan sencillos y exquisitos a la vez!!

Sin más, os dejo la receta, basada en 1kg de tomates, ya sabéis para más o menos, multiplicar y dividir!

MERMELADA DE TOMATE

Ingredientes

1kg de tomates (buenos tomates, en punto óptimo de maduración)

1kg de azúcar

zumo de 1 limón

ramas de canela (yo usé dos para un kg) (a veces la he hecho sin canela y con bayas de pimienta, pero el sabor de canela es insuperable)

1-2 cucharaditas de canela en polvo (opcional, porque depende del gusto que queráis darle a vuestra mermelada)

Preparación

Podéis optar por hacerlo un poco “en bruto” como hago yo cuando tengo pocas ganas, es decir: picar los tomates, escurrirlos un poco y directamente a la olla con el resto de ingredientes.

O, podéis elegir la segunda opción, que es más costosa pero en realidad mejor, no hay pieles, ni tantas pepitas y tarda menos en cocer y llegar al punto justo de mermelada.

Entonces, tendremos que pelar los tomates , los nuestros tienen una piel tan fina que sale casi sola, sino es el caso escaldarlos, con un corte en forma de cruz en la parte de abajo del tomate, durante unos minutos y ya la podréis quitar sin problema. Escurrimos y quitamos las pepitas, evidentemente todas es imposible, pero intentar quitar la mayor parte, la mermelada queda más agradable y así no desagradamos a los tiquismiquis que les molestan, jeje!

Cuando hemos quitado la mayor parte de agua del tomate, lo introducimos troceado en una cazuela con el azúcar, la canela y el jugo de limón, lo llevamos a ebullición a fuego alto y cuando rompa a hervir lo bajamos y dejamos cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando, aproximadamente hora y media o dos horas, esto depende del tipo de tomate y sus características.

En este tiempo preparamos los tarros bien limpios y secos, y disponemos un paño húmedo encima del banco de la cocina.

Cuando la mermelada esté en su punto (podemos saberlo muy fácilmente teniendo un platito en la nevera durante la preparación, cuando veamos que está llegando al punto, lo sacamos y ponemos una pequeña cantidad en el plato, si vemos que cuaja rápido y no está líquido ya podemos embotarlo, tampoco es conveniente dejarlo espesar mucho porque luego en frío quedará una mermelada muy espesa, dificil de esparcir y no tan apetitosa), rellenamos con ayuda de una jarra los tarros, dejando 2cm de separación entre la mermelada y la boca del tarro, cerramos bien y dejamos boca abajo sobre el trapo, así hasta que enfríe completamente, esto creará el vacío y evitará que nuestra mermelada se estropee. Sed cuidadosos y no mováis los tarros hasta que no estén realmente fríos, estos movimientos pueden hacer que entre aire y entonces es muy fácil que la mermelada se ponga mala sin haber abierto el bote.

Y listo, ya la tenemos preparada y a punto para disfrutar.

Mermelada de tomates

Si queréis ver la receta de las galletas con que hemos acompañado la mermelada en esta ocasión sólo tenéis que visitar My European Cakes y buscar sus deliciosas galletas mediterráneas.

Hasta la próxima y muchas gracias por la visita, podéis seguir cotilleando sin miedo!!

Helado de aguacate (con salsa de moras y avellanas)

El otoño ha llegado, grita medio país a quien quiera oirlo…. ¡Pues no! El otoño habrá llegado para algunos pero no en su máximo esplendor y mucho menos por estas tierras mediterráneas; aquí tenemos aún verano para dar y regalar, con lo que me gusta a mi el frío, los colores maravillosos del otoño, ponerme el abrigo, guantes, bufandas, gorros… Así que como aún hace mucho calor, todavía estoy exprimiendo la heladera, y lo seguiré haciendo durante el invierno pero parece que con unos grados de más está una más motivada.

Y aquí os traigo una receta que desde que la leí me quede con las ganas de hacerla, y no he tardado ni dos semanas; ojeando un libro de recetas de aguacate en casa de mis primos mientras disfrutaba de maravillosas y suaves temperaturas cántabras y asturianas, llegué al final del mismo y ahí estaban dos recetas de helado de aguacate, uno con yogur y esta que hoy os traigo.

El libro describe el gusto del helado como misterioso, yo os digo que es un helado muy cremoso, suave y con un gusto muy agradable. Como aconseja la receta original, la acompañé de frutos rojos, una salsa de moras silvestres que uno de mis sobrinos me había traído un día más contento que unas castañuelas, y he aquí el resultado y más abajito la receta.

Helado de aguacate

Helado de aguacate

Ingredientes (para unos 2litros de helado)

3 aguacates

2 plátanos maduros

4 claras de huevo

3 tazas de nata para montar

6 cucharadas de miel

3 cucharadas de leche condensada (esto es añadido mío, porque consideré que los plátanos no estaban bien maduros y mejoró mucho el sabor del helado. Las pusé al final)

zumo de medio limón

zumo de media naranja

1 cucharadita de esencia de vainilla

1/2 – 1 cucharadita de canela

Para acompañar: frutos rojos (frambuesas, grosellas, moras… y también frutos secos: nueces, avellanas, almendras…)
Yo elegí acompañarlo con la salsa de moras, está hecha como una mermelada pero con panela y mucho más líquida, y avellanas troceadas; creo que éstas también quedarían muy bien si se añadieran unos 200-250 gr troceadas en el helado.

Preparación:

Trituramos bien los aguacates y los plátanos y reservamos. A continuación montamos las claras y las mezclamos con el puré de las frutas con movimientos envolventes para no perder textura.

Añadimos el resto de los ingredientes, yo los fuí añadiendo y mezclando poco a poco a mano para que no se bajara del todo la textura de las claras.

Por último y si tenemos heladera, lo vertemos todo dentro y a dar vueltas hasta que la textura sea la que queremos; si habéis decidido añadir avellanas troceadas al helado, hacedlo durante los últimos minutos de heladera, también si le añadís algún fruto rojo, es en este momento.

Yo prefiero estos acompañamientos como lo que son, solo para acompañar, así cada vez que comáis el helado podréis ponerle lo que más os apetezca!

Bueno, y sin heladera ya sabéis, al congelador, e ir removiendo de tanto en tanto para que coja buena textura. De las dos maneras, dejar congelar al menos 8 horas antes de degustar.

heladodeaguacate3

Os aseguro que es un helado que os sorprenderá, (habéis visto qué colorcito tiene más bonico?); a mi me gusta más cada vez que lo pruebo… ya llevo tres veces desde el domingo, mal!! muy mal!!! jajaja!

Espero que os haya gustado y os animéis a probarlo y a contármelo, ya sabéis que los comentarios nos encantan!!! :)