Bizcocho jugoso de naranja

Llevo como 1 mes ( o más) con esta receta en la lista de espera y por fin le llegó su turno. Este bizcocho es primo hermano del Rollo francés de mi abuela y surgió de una mente despistada y por tanto falta de algunos ingredientes, pero a veces estas cosas nos vienen bien y sacamos recetas muuuy buenas.

bizcochoNaranja

Un bizcocho que con los días está mejor y mejor, os lo recomiendo al día después, si es que podéis esperar. No sube tanto como su primo ya que lleva mantequilla y es más pesado pero el resultado es un bizcocho jugoso, consistente pero sin ser cargante con el toque de la naranja que como sabéis tanto me gusta.

Bizcocho-naranja

Sin enrollarme ya os cuento la receta para que podáis ir corriendo a la cocina y prepararlo para un desayuno o merienda perfectos.

BIZCOCHO JUGOSO DE NARANJA

Ingredientes

4 huevos

125 gr de azúcar

125 gr de harina

100 gr de mantequilla en pomada (muy muy blandita)

170 gr de zumo de naranja

ralladura de naranja

10 gr de levadura química

Preparación

Precalentar el horno a 180ºC.

Batir bien los huevos con el azúcar, hasta conseguir una mezcla espumosa.

Añadir la mantequila muy blandita e incorporar bien.

A continuación, añadir el zumo de naranja y mezclar.

Agregar la ralladura de naranja.

Por último, añadir la harina mezclada con la levadura e incorporar bien a la masa.

Verter en un molde engrasado y enharinado y hornear durante 35-45 minutos.

Dejar enfriar dentro del molde.

Más sencillo no os lo puedo poner, ¿eh? vamos, que si no estáis ya camino de la cocina no sé a qué estáis esperando…

Bizcocho_naranja

 

Lo rematé con una cobertura de chocolate y mantequilla, pero, evidentemente, esto es opcional, podéis ponerle una glasa ligera con zumo de naranja, azúcar glass o nada, a gusto del chef!

bizcocho jugoso de naranja

Espero que os animéis a probarlo y si no a su primo que es también muy sencillo de preparar y os dejará sorprendidos.

Un saludo devoradores, nos vemos en la próxima receta!

 

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PlumCake

Hoy os traigo un bizcocho, eso es nada más y nada menos un plum cake. Un bizcocho a tope de mantequilla, superjugoso y con un sabor que no es fácil de olvidar.
No sé porqué no suelo hacerlo muy a menudo y eso que es de los preferidos, pero parece que me llama más la atención hacerlo cuando se está acercando el invierno y sobre todo la navidad, será por lo de las frutas confitadas, las pasas, nueces… o lo que queramos añadirle al plum cake.

PLUMCAKE

Tradicionalmente cuando pensamos en plum cake pensamos en Inglaterra, en la hora del té con esos bizcochos consistente, deliciosos  tanto recién salido del horno como frío un par de días después, lo que no hay que dudar es en acompañarlo con una bebida caliente, té, café, chocolate, vino caliente… Podemos encontrar plum cake con ciruelas, el original y de donde deriva el nombre, con frutas confitadas, pasas y nueces, canela, limón, naranja…. para todos los gustos.

Yo, hoy, os presento el que hago más habitualmente, con frutas confitadas, muy sencillo de preparar y siempre delicioso.

PLUM CAKE

Ingredientes:

250 gr de harina

200 gr de azúcar

250 gr de mantequilla (temperatura ambiente)

3 huevos

2 cucharaditas de levadura (bien colmadas)

ralladura de 1 limón

Frutas confitadas (no más de 100 gr y enharinadas)

Preparación:

Batir la mantequilla y añadir poco a poco el azúcar hasta conseguir una crema (no es necesario utilizar máquina, a mano se puede hacer perfectamente, sólo tenemos que tener la precaución de tener la mantequilla en textura pomada). Cuando tenemos esta crema, empezamos añadir de a poco la harina, sin dejar de batir y mezclar bien. Poco a poco, irá costando un poco más mezclar la harina con la crema, empezamos añadir los huevos, uno a uno, mezclando bien hasta integrar todos los ingredientes, alternando huevo con el resto de harina que nos quede por incorporar. En la última incorporación de harina añadir las dos cucharadas de levadura. Por último, añadir la ralladura de limón ( o naranja según gusto) y mezclar bien. Enharinar las frutas confitadas y añadirlas a la masa, en dos tandas, mezclar bien para que queden repartidas por toda la masa.

Preparar un molde de cake, engrasándolo y espolvoreando con pan rallado. Verter en él la masa y hornear unos 50 minutos o 1 hora dependiendo de horno y temperatura. Yo lo hornée casi una hora a 170ºC, con la función del ventilador.

Retirar del horno y dejar enfriar en el molde.

plumcake_

Os explico lo del tiempo de horneado y temperatura, esta receta la he sacado de un libro mítico de recetas en mi casa, de esos que a veces no te pone ni las cantidades y en la mayoría no te pone ni temperatura ni tiempo de cocción, así que he ido viendo y al final yo siempre horneo según os he dicho antes.

Gran receta para una buena merendola, los peques lo agradecerán porque es deliciosa y muy jugosa, además podéis cambiar las frutillas por pasas, ciruelas, nueces… a gusto personal!

Nos vemos en la próxima, gracias por la visita!!!

M’HANNCHA o pastel serpiente marroquí

¿Dos recetas en una semana? algo pasa… pero es que veréis que en esta tengo poco que escribir, aunque mucho que decir…

Los que seguís el facebook habréis visto que esta semana pasada he estado un poco obsesionada con Jamie Oliver, la obsesión continúa, os lo aseguro… El primer programa suyo que vi fue el que se desarrolla en Marrakech, abajo os dejo el link; en el programa nos muestra la vida de los lugares que visita utilizando la comida como medio de inmersión en el país, diferentes platos típicos, cocinados al aire libre, con ingredientes y formas de cocinar bien sencillas y, mira, que me gusta este hombre, ¿qué le vamos a hacer? En cuanto vi esta receta supe que la probaría pronto, al final ha sido prontísimo, no me he podido resistir a prepararla este fin de semana como postre, mmmm, ¡¡bestialmente buena!!

Un regalo para la vista, el oído, el gusto, el olfato, el tacto... ¡al completo!

Un regalo para la vista, el oído, el gusto, el olfato, el tacto… ¡al completo!

La pasta filo fina y crujiente, incluso el día después

La pasta filo fina y crujiente, incluso el día después

Os copio los ingredientes pero el modo de prepararla os lo dejo para visionar en el video, os recomiendo, si no lo habéis visto, ver el programa entero, se pasa volando y nos muestra unos platos deliciosos.

Snakey Cake by Jamie Oliver

Ingredientes para la frangipane:

375gr de mantequilla

375gr de azúcar glace

3 huevos

375gr de almendras

1cucharada de harina

ralladura de un limón y una naranja

pistachos machacados

3 cucharadas de agua de rosas (yo no tenía, y por pereza no fuí a buscar y le puse agua de azahar, estaba delicioso, pero la próxima la hago con agua de rosas)

petalos secos

Para el exterior:

10 láminas de pasta filo

Ingredientes para la crema de dátiles:

200gr de dátiles

2 tazas de zumo de naranja recién exprimido

La elaboración es muy sencilla, batir a velocidad fuerte con la batidora hasta conseguir una masa gruesa y densa que por cierto está riquísima (y eso que no me gustan nada los dátiles).

La crema frangipane queda jugosa y muy sabrosa. Y la salsa de dátiles... mmm!

La crema frangipane queda jugosa y muy sabrosa. Y la salsa de dátiles… mmm!

Unas cuantas cosas a tener en cuenta: necesitamos una zona de trabajo bien grande, (no me veas a mi enrollando la serpiente en la mesa de comedor a plazos, que se me escapa por un lado, la pillo por el otro… casi desisto, menos mal que no lo hice). Yo mezcle todo a mano excepto la mantequilla, que por pereza la puse en la KA hasta que ablandó bastante como para no tener que hacer mucha fuerza, jeje… No dudéis en humedecer un poco la pasta filo, porque se seca enseguida y se hace más complicado manejarla, se quiebra y te puede poner bastante de los nervios y creo que poco más que añadir, os dejo el enlace del vídeo y a disfrutar del chico, ¡ay! Por si alguien no quiere ver el vídeo completo, la receta del M’hanncha empieza en el minuto 18.

Espero que os haya gustado, seguro que me dejo algo en el tintero…  ¡¡Muchas gracias por la visita!!

Soupe à l’oignon

¡Hola devoradores!

Porque no solo de dulces se vive, hoy os traigo una receta exquisita, típica francesa (país y gastronomía que adoro), y que en estos días de frío sienta de vicio. Esta sopa es absolutamente maravillosa y más si tenemos en cuenta lo sencillo de sus ingredientes, pero solo la he comido estando en Francia y siempre había pensado que era muy complicada de preparar y no me atrevía a ponerme a ello, pero la echaba de menos porque me encanta, así que esta semana me he puesto a ello, y ¡oye! es facílisima de preparar, el único problemilla es que lleva un ratito, así que hay que ponerse con al menos una horita y media para hacerla con calma.

He utilizado la receta de La cuisine de Bernard, un blog que sigo desde hace tiempo y por el que da gusto pasearse, así que os pongo la recetita pero os pasáis por allí para ver las fotos, porque tiene un paso a paso perfecto. Así que aquí os dejo solo una fotito mía porque con las de Bernard ya hay suficiente (bueno y que se me olvidó ir tomando fotos y aunque me hubiera acordado no tenía las baterías cargadas… en fin).

Deliciosa, sabor potente y te deja un buen cuerpo y unas ganas de sofá...

Deliciosa, sabor potente y te deja un buen cuerpo y unas ganas de sofá…

Pues aquí os dejo mi explicación de la recetita:

ingredientes (5-6 personas pone él en su blog, yo creo que más bien sería para unas 4, depende del acompañamiento)

500 gr de cebolla (yo le puse cebolla blanca, roja y chalotas)

70 gr de mantequilla con sal

1 cucharada rasa de azúcar (moreno)

1 cucharada de harina

2 litros de agua (o caldo de verduras)

100 ml de vino blanco seco (como no tenía le di el toque de la tierra con la misma cantidad de Mistela)

1 dadito de caldo de verduras (no es necesario si utilizamos caldo en lugar de agua)

hierbas aromáticas (utilicé laurel y romero fresco)

200 gr de queso gruyère (no miré cantidad y encima usé emmental, vamos que estoy viendo que le hice poco caso al Bernard, jeje)

sal, pimienta y nuez moscada recién molidas

pan

Preparación

En primer lugar pelar y cortar en láminas las cebollas. En una sartén o cazuela antiadherente que esté ya bien caliente deshacemos la mantequilla y añadimos las cebollas para rehogarlas bien. Es preferible utilizar la sartén antiadherente como digo porque en un descuido es fácil que se pegue alguna cebollita. Mejor fuego bajo y tenerlas tapadas durante la cocción porque así no se evapora el agua de las cebollas y ayuda a que tengan más líquido, de todos modos si veis que os quedáis sin líquido podéis agregar un poco de agua. Yo le puse sal en este momento porque ayuda a que suden más las cebollas. Y también agregue el azúcar moreno en este paso para que ayudará a caramelizar un poco las cebollas. Este paso cuesta un ratin y hay que estar pendiente de la cazuela para que no se nos peguen las cebollas o acabarían con un sabor un tanto amargo.

Cuando ya tenemos las cebollas bien doraditas, habrán caramelizado y tomado un precioso color dorado-marroncito, añadimos la harina y removemos bien y a continuación el vino, le damos unas vueltitas y vertemos todo esto en una cazuela grande y de bordes altos. Estamos en este punto fuera del fuego, añadimos el agua/caldo, removemos y a continuación salpimentamos y metemos nuestro ramito de hierbas, la nuez moscada y el dadito de caldo si estamos utilizando agua. Llevamos al fuego y a ebullición, mantenemos la tapa puesta para conservar mejor el calor, pero no hay problema en quitarla si la cazuela es un poco pequeña.

Cuando ha hervido por primera vez, bajamos el fuego y mantenemos, removiendo de vez en cuando, durante unos 45-55 minutos. En la mitad de la cocción os aconsejo probar para comprobar el punto de sal. Si cuando la probáis os resulta que está bien pero parece un pelín sosa os diría que no le añadáis más sal. ¿Por qué? Hay que tener en cuenta que esta sopa es una reducción bestial del agua que le hemos añadido a las cebollas, por tanto a medida que va cociendo el sabor se concentra y puede acabar siendo un sabor muy fuerte si nos pasamos con la sal o la pimienta, algo que no se aprecia tomando solo una cucharada o dos pero sí cuando la estamos ya degustando en mesa, por eso: ¡atentos!

Mientras la sopa está cociendo podemos ir cortando el pan unas 5-6 rebanadas, no muy gruesas, por tazón. Pasados los 45 minutos, encendemos el horno en la función grill y preparamos los tazones de sopa, que deben ser aptos para horno. Ponemos en el fondo del tazón un par o tres rebanaditas de pan y queso. Añadimos la sopa que deseemos y cubrimos con el pan y más queso (la función del pan en este punto, aparte de estar delicioso después del grill, es hacer que el queso no baje hasta el fondo del tazón y se pueda gratinar bien. Cuando los tenemos listos los ponemos a gratinar, el tiempo es orientativo, unos cinco minutos, pero depende de la potencia del grill. Os aconsejo no ponerla muy cerca de la parte superior del horno, más vale tardar un poquito más en hornear que quemar el queso, ¿no?

Y listo, así de fácil; como os digo es más cuestión de tiempo que de dificultad.

Yo la servi con una ensalada de lechuga y escarola aderezada con vinagre de manzana, ¡el contraste de sabores era exquisito!

Pues aquí os abandono, no me he enrollado mucho esta vez más allá de la receta, ¿¿eh?? jejejej!!

A disfrutar esta maravillosa sopa y… ¡cuidadín no os queméis!

BON APPÉTIT!!!