Muffins de nutella (o cualquier crema de cacao)

Uy! Un día voy y veo un bote de Nutella en casa… qué raro! Y ¿qué podré hacer yo con esto? juajuajua! Muffins de Nutella, que hacen las delicias de todos los que los prueban… Aunque tengo que probarlos también con otra crema que sea solo de cacao.

Éstos yo no los he probado, ¡ay, qué penita! pero creo que están buenísimos porque sólo con el aroma que desprenden…

Recetita para unos 10-12 muffins, depende un poco del tamaño de las cápsulas que uséis.

Ingredientes

2 huevos

1 yogur

100 gr de azúcar

100 gr de harina

1/2 sobre de levadura química

1 pizca de sal

6 cucharadas soperas (yo las pongo bien abultaditas) de Nutella

Como siempre con los muffins o cupcakes más fácil: imposible!

Mezclamos el azúcar, la sal, la harina y la levadura en un bol.

En otro bol, mezclamos los huevos con el yogur y la nutella. Vertemos esta preparación en el bol de los ingredientes secos y mezclar bien.

Preparamos las cápsulas en su molde y las rellenamos 3/4; lo metemos al horno 20 minutos a 180ºC (el horno precalentado).

Los dejamos enfríar 5 minutos en el molde y luego en una rejilla… ayyy, qué buenos deben estar!

Según comentarios que han llegado a mis orejas, algunos se los han comido subiendo en el ascensor a casa para no compartir, jejeje!!

TIRAMISÚ my way!

Hoy empieza la mañana con recetita a petición de Maria José, que quiere “robarme” la receta del tiramisú, jejej!!

Esta es una de las poquísimas recetas que no tengo apuntada y no se me olvida aunque antes de prepararlo tengo que tomarme siempre un minuto para poner en orden los ingredientes y la preparación.

Entonces, después de tomarme el minuto ahí va la receta:

Por cada tarrina de queso mascarpone contamos: un huevo y tres cucharadas de azúcar. Para la bandeja que véis en la foto utilicé tres tarrinas de mascarpone por tanto 3 huevos y 9 cucharadas de azúcar.

Necesitamos también bizcochos de soletilla y café con leche endulzado con azúcar moreno y lo alegramos con un chorrito de whisky (ya os digo que es tiramisú a mi manera, pero para ser sinceros y nada modesta, es el mejor que he probado…).

Cacao en polvo y chocolate de postres para rallar.

¿Cómo lo preparamos?

Separamos las claras de las yemas.

Montamos las claras a punto de nieve, cuando empiezan a estar bien montadas, vamos añadiendo una a una las cucharadas de azúcar.

Reservamos esto y mezclamos en otro bol las yemas con el mascarpone, yo lo hago sin máquina porque sino pierde mucho la consistencia del queso.

Una vez tenemos bien mezcladas las yemas con el queso añadimos poco a poco las claras y vamos mezclando con movimientos envolventes, iremos viendo como va tomando la consistencia cremosa.

Y ya tenemos la crema del tiramisú lista.

En un cazo calentamos la leche y le añadimos el café soluble o café expreso recién hecho (esto más por gustos, yo no soy muy amiga del café asi que le pongo café soluble), el azúcar y el whisky.

En la bandeja donde lo vayamos a servir preparada (grande o en bandejitas o copas individuales) disponemos los bizochos y los vamos empapando con el café, que no queden sumergidos en el cafe, porque poco a poco el café acabará de bañarlos y si están demasiado mojados no se aprecia la textura del bizcocho cuando lo estamos comiendo. Cubrimos toda la base así y le repartimos por encima la primer capa de crema de mascarpone. Seguimos el mismo procedimiento con la segunda capa de bizcochos y ponemos el resto de la crema.

Espolvorear el cacao con la ayuda de un colador para que quede uniforme.

Yo suelo prepararlo el día de antes y os lo aconsejo porque así los bizcochos absorben mejor el café y le da tiempo a enfríar bien la crema y aposentarse en los recipientes. Así que cuando le espolvoreo el cacao lo tapo bien y lo meto en la nevera toda la noche.

En el momento de servir rallar el chocolate de postres (yo lo hago con la parte más grande del rallador) y lo ponemos sobre el tiramisú y listo!!

También podéis usar fideos de chocolate pero la verdad es que la textura del chocolate rallado junto a la crema es inigualable !!

Espero que lo probéis y me contéis qué tal…

Bandejota con tres tarrinas de mascarpone, dos capas de crema y una tableta de chocolate rallada por encima… Intenso!!

PS: Maijo… espero tu aprobación a la receta!!

TARTA DOMINGUERA… no sé ni qué nombre ponerle!

Hay tartas que surgen de la manera más inesperada y al final se convierten en un clásico hogareño, esto es lo que va a pasar con la tarta que hice el domingo, porque debo decir, sin cortarme un pelo, que estaba espectacular!!!
La base es un bizcocho de claras de los de toda la vida de la abuela, eso sí, un poco tuneado… Resulta que tenías claras de estas pasteurizadas en casa y ahí estaba la botella y yo sin saber qué hacer con ellas, porque en verdad verme las claras en botella no me hace mucha gracia, pero ahí estaban… Total que decidí hacer un bizcocho de claras, hacerle un almibar para bañarlo con un aroma de mandarina que apareció de repente y ya no sé ni de donde salió y pense rellenarla con una mermelada de ciruelas rojas y naranjas que hice este verano. Y para la decoración el frosting que utilizo normalmente para los cupcakes… ay!! Bendita idea tuve! jajaja!!  Lo único que me da pena es que esta mermelada no la volveré a conseguir igual jamás, porque la hice así un poco al tun-tun, con las frutas que tenía en casa y todo a ojo, así que ayer disfrutamos una tarta única!

Aunque la decoración… ejem!! cogí una boquilla que no debía haber cogido y no quedo como yo hubiera querído pero aún así, dicen que lo importante está en el interior, no??

Ahí, va la recetilla…

BIZCOCHO DE CLARAS DE LA ABUELA (con un toque nuevo)

9 claras (o lo que viene a ser lo mismo entre 270-300 gr si las utilizáis pasteurizadas)

1 pizca de sal

240 gr de harina tamizada (en el original eran 190 gr de harina + 50 gr de almendra molida, pero no tenía así que aumenté la harina y listo)

9 gr de levadura

105 ml de aceite de girasol

150 gr de zumo de naranja recién exprimida, ¡por favor, no de brick!

la ralladura de una naranja

170 gr de azúcar

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos un molde de 24cm, el mío era un poco más pequeño, no pasa nada, queda más alto y ya está, que en verdad era lo que yo quería.

Primero montamos las claras a punto de nieve con la pizca de sal (ya sabéis que al darle la vuelta al bol no se caigan)

Mezclamos los ingredientes líquidos, la ralladura de naranja y el azúcar, podemos mezclarlo o bien a mano o con las varillas a velocidad media.

Añadirmos poco a poco la harina y levadura tamizadas y seguimos mezclando. Y por fin, vamos integrando las claras de a poquitos con movimientos envolventes para que no pierdan el aire y no se nos bajen.

Listo, metemos en el horno unos 45 minutos… Antes de sacar comprobar pinchando con un palillo… el mío tardó algo así como una hora, pero fue seguro porque el molde era más pequeño (bueno, y porque me equivoqué de opción de horneadooo….)

Lo dejamos unos 15 minutos dentro del molde y luego lo sacamos y lo ponemos sobre una rejilla para que termine de enfríar del todo.

Lo mejor es prepararlo el día de antes, así está bien frío a la hora de rellenar y no hay problema.

EL ALMIBAR.

150 gr de agua

120-130 de azúcar

Esencia, la mía era de mandarina pero todo depende de la mermelada con qué vayáis a rellenarlo. También puede ser un almíbar neutro y no ponerle ningún aroma.

MERMELADA

En este caso, como os he dicho, ciruelas rojas y naranjas. Pero con una mermelada de naranjas, o frutos rojos…. ay!!! no lo quiero pensar que sino me meto en la cocina otra vez!

Y para el frosting de la decoración

300 gr de azúcar glace

100 o 120 de mantequilla (depende un poco de gustos, pero no más de 120)

30-50 gr de leche (depende de la cantidad de mantequilla)

Si vais a hacer una decoración con manga pastelera es posible que necesitéis doblar la cantidad de frosting, dependiendo de la boquilla y de la decoración.

Pues una vez todo listo, partimos el bizcocho en tres discos, y con calma, vertemos el almíbar en el primero, dejamos que moje bien, lo cubrimos con mermelada y repetimos el mismo proceso con el segundo disco, y luego cubrimos con la última capa de bizcocho y dejamos que el almibar vaya entrando bien antes de empezar con el frosting.

Para hacer la decoración, primero cubrimos el bizcocho con una fina capa de la crema de mantequilla o frosting, lo dejamos que enfríe un poco en la nevera, y a continuación decoramos como más nos apetezca… en mi caso fue como pude!! jejeje!!

Pero el resultado al paladar fue una delicia, esponjoso, cremoso y jugoso… ay, la babilla!!

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Milhojas… por fin!!

Después de unas cuantas peleas con wordpress y empezar a volverme un poco loca y al final dejarlo por imposible durante un día para que no me entraran ganas de tirar el ordenador por la ventana, creo que esta vez lo consigo!!!

Directamente desde mi almacenillo de recetas traídas de Francia con mucho amor: MILFEUILLES AU CHOCOLAT!!!

INGREDIENTES

3 placas de hojaldre (yo aún no me atrevo a hacerlo en casa, pero prontito lo intentaré)

Azúcar moreno

250 gr de frutos rojos (grosellas, moras, frambuesas, arándanos…)

Para el ganache de chocolate:

3 huevos

250 ml de leche

250 ml de nata líquida

180gr de chocolate para postres

Podemos empezar preparando el ganache de chocolate, así mientras horneamos el hojaldre éste se irá enfriando y estará listo para usar cuando el hojaldre también lo esté.

Batir las yemas con el azúcar hasta conseguir una mezcla blanca y ligeramente espumosa.

En una cazuela llevar a ebullición la crema y la leche. Verter sobre la mezcla de huevo sin dejar de remover (no verter demasiado lentamente, pues la yema puede cuajarse con el calor si lo hacemos así, y  ya nos olvidamos de deshacernos de los grumitos). Cocer esta crema inglesa a fuego suave removiendo continuamente. Cuando esté cocida, retirar del fuego. Incorporar el chocolate poco a poco e ir batiendo para conseguir que se deshaga. Dejar enfriar al menos 1 horita en la nevera.

Para las placas de hojaldre el procedimiento es muy sencillo, lo único que lleva bastante tiempo porque hay que cocinarlas una a una y… buf! Cuesta pero merece la pena el resultado! Me gustaría tener fotos de las placas individualmente pero no tengo, así que a la próxima de hojaldre le hago una especie de paso a paso o making off!!

Poner el hojaldre con el mismo papel en el que viene sobre la placa de horno, lo pincharemos bien por toda la superficie para que no se hinche ni suba por ningún lado. Si os queréis asegurar del todo del resultado plano y crujiente podeis cubrirlo con papel de horno y por encima de éste esparcir algún tipo de legumbre, con el peso no subirá… yo suelo optar por el pinchazo sin piedad pero a veces hago las dos cosas a la vez.

Lo horneáis 20 minutos a 180ºC. Una vez cocinado, veréis que tiene un bonito tono dorado, para intensificarlo y mejorar el saborcillo le espolvoreamos por encima de la placa con azúcar moreno, y lo metemos de nuevo al horno con el grill suave para que caramelice el azúcar sobre el hojaldre. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla y seguimos el mismo procedimiento con las otras dos placas.

Ya digo que es un proceso costoso pero no es difícil, sólo hay que estar seguro de disponer de tiempo para hacerlo bien y con calma… Lo digo por experiencia, las prisas no son buenas! Una placa de hojaldre se carboniza en 0 segundos si nos pasamos de temperatura por ejemplo en el grill! (Madre mía, el día que se me ocurrió hacerla deprisa y corriendo,  ¡cómo ardía aquello!, pensé que me tocaba llamar a los bomberos, jajaja!!)

Una vez listas las tres placas, disponemos la primera sobre un plato para tartas o una bandejita mona, y extendemos la mitad del ganache de chocolate, cubrimos con la segunda placa de hojaldre. Y, mismo procedimiento, extendemos el resto del ganache y cubrimos con la tercera placa. Presionamos un poco sobre el hojaldre, para que no se nos rompa y presionar sobre toda la superficie podemos poner la placa del horno sobre la última capa de hojaldre (la cubrimos con un paño limpio para que no toque) y apretamos suavemente, muy suavemente!

Solo nos queda, antes de llevar a la mesa, repartir los frutos rojos por toda la superficie de la tarta y podemos espolvorear con un poco de azúcar glace, aunque no demasiado para no cubrir el color de los frutos.

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Y, ala! Ya tenemos una tarta exquisita para sorprender… Os aseguro que cuando la preparo en casa no queda ni para repetir en la merienda!!