Pasta fresca de espinacas

¡No hay excusa! No, no, no… Tenéis que probar a hacer pasta casera, a no ser que ya lo hagáis… Siempre me ha parecido que sería dificilísimo pero mira, ¡pues no lo es!

Amasar, estirar, cortar, cocer y disfrutar, estos son los pasos básicos a seguir en la realización de la pasta fresca. Si tenéis máquina perfecto, si no no problem, yo lo he hecho con rodillo (y me consta que mis compis de reto también) y no da ningún trabajo, se estira muy fácilmente y en unos minutos, muy pocos. Y el resultado… ¡menudo cambio! Nada que ver con la pasta seca que compramos, por supuesto, pero es que con la pasta fresca que compras tampoco… Buenísimos, notando el sabor, textura muy suave… los repetiré hasta el infinito y más alla, a la próxima rellena, jejeje!

Pasta fresca de espinacas

Esta ha sido la primera vez y he hecho algo sencillo de acompañamiento, pero ha sido todo un acierto, he acompañado la pasta con una salsa casera de tomate muy reducida, evitando poner nada del líquido del tomate y luego dejando reducir despacito al fuego, la podías untar. Y para rematar, un huevo poché hecho en bolsita, muy fácil y queda muy resultón, a parte de estar todo junto buenísimo.

PASTA FRESCA DE ESPINACAS CON SALSA DE TOMATE Y HUEVO

Para la pasta:

Ingredientes:  (para 3 personas)

200 gr de harina

60 gr de espinacas ya cocidas (también las podéis triturar crudas)

1 huevo

2 cucharaditas de aceite de oliva virgen

sal

harina para estirar y evitar que se pegue

Preparación: 

Triturar el huevo con las espinacas y la sal. En un plato amplio formar un volcán con la harina e introducir la mezcla huevo+espinacas y las dos cucharaditas de aceite en el centro de este, empezar a remover desde el centro hacia fuera para ir incorporando poco a poco la harina. Lo hacéis así hasta que sea complicado con el tenedor, entonces lo pasáis a la mesa de trabajo y empezáis a amasar suavemente con las manos, incorporando toda la harina y mezclado bien.

Pasta_Fresca

Cuando tengáis la masa lista, lisa, brillante y no se pega, envolverla en film transparente y dejad reposar al menos media hora para que se relaje la masa y poder estirarla bien.

Pasado el tiempo de reposo hay dos caminos, si tienes máquina, ya sabes cómo hacer. Si, por el contrario, eres de aparatos manuales y ancestrales como yo tendrás un rodillo o una botella, entonces te toca darle al brazo. >mpezar a amasar con el rodillo desde el centro, unas cuantas vueltas al centro para estirar luego desde ese punto la masa.

Pasta fresca sottile

Se va estirando por partes y hay que ir girandola sobre si misma para darle una forma redonda, de elipse… y estirar así más uniformemente la masa. Hay que ir añadiéndole harina, muy poquito a poco sobre la masa para que esta no se nos pegue y sea más fácil de manejar.

Ahora viene el momento corte, podéis optar por cuchillo si no hay máquina, poco a poco y con buena letra, jeje… Yo tengo un rodillo dentado para tallarines y he usado esto, ha funcionado bastante bien.

Pasta_Fresca2

La enharináis un poco para que no se pegue y la dejáis colgada o bien estirada sobre una mesa.

Para la salsa de tomate:

No voy a dar ninguna receta porque cada uno la hace a su manera y gusto, básicamente es un sofrito de algunas verduras y reducción del tomate, triturar o pasar por pasapuré y listo.

Yo he hecho un sofrito con mucha cebolla cortada muy finita, pimientos verdes y luego he añadido el tomate que antes había puesto a escurrir para que perdiera todo el agua posible, quería que quedar muy reducida la salsa. La he aderezado con sal, bayas recién molidas, hojas de albahaca fresca y le he añadido también unos tomates secos que tengo siempre en aceite con romero y tomillo. (Este es el aceite que he puesto para la masa de la pasta y el sofrito. Os recomiendo tener un bote preparado porque el sabor que toma el aceite es riquísimo)

Para el huevo: (1 por persona)

Como todo en esta receta es opcional, por gustos, pero pensé que le quedaría muy bien un huevo poché. Os explico como hacerlo, lo vi en un programa de Arguiñano no sé ni cuando y no encuentro el vídeo…

Necesitaréis un vaso, taza bajo y con la boca ancha, film transparente, cordón para cocina.

Cubrir con el film transparente el vaso e introducirlo hasta el fondo creando una cestita o saquito. Añadir una pizca de aceite en el film y a continuación el huevo. Ahora podéis salarlo o ponerle las especias que queráis, está muy rico con azafrán y sal gruesa, o ponerle solo sal o nada. Esta vez no le he puesto nada y le he puesto para servir sal en escamas. Cerrar el saco con el cordel.

Lo metéis en una cazuela con agua hirviendo 4 minutos, más si son huevos más grandes. Sacáis, dejáis encima de un paño o papel absorbente. Para sacar el huevo, cortar por debajo del cordel y el plástico saldrá solo gracias al aceite.

Cuando ya tenemos todo listo solo nos quedar cocinar durante 2 minutos la pasta en abundante agua salada hirviendo.

Emplatar, aderezar con sal en escamas, pimienta… y por supuesto, queso parmesano.

Pasta fresca de espinacas

¿os ha gustado? Pues decidmelooo!!!! :) Hasta la próxima y gracias por la visita!!!

Les sablés au Bresse Bleu

De nuevo una receta fácil, fácil, fácil y muy rica, una manera distinta de presentar un aperitivo, con unos quesos, mermeladita de tomate, etc etc…

Sablés/galletas/apertitivo queso azul

La semana pasada cuando publiqué andaba loca pensando lo que os traería esta semana y al final la decisión vino sola. Estas galletuelas me he decidido a probarlas gracias al Reto 52 Weeks, pinchad para conocerlo; es un reto creado por Leticia de la página Sakura-Creative Mind, en el que nos propone un ingrediente diferente cada semana y con él tenemos que preparar una receta que nunca hayamos preparado antes y compartirla, claro, con el grupo. Me parece superinteresante porque muchas veces pasan semanas sin que hagamos nada nuevo y, además ¿quien no tiene una carpeta, libreta, archivo lleno de recetas pendientes, recortes y apuntes? Pues esta es la manera perfecta de desempolvar estas recetas y probarlas de una buena vez. Además me ha dado la oportunidad de conocer a la anfritiona, una persona que en pocos días me ha demostrado que no hace falta conocer a alguien para ayudarle y echarle una mano y que sí, a pesar de mis últimas experiencias, puedes confiar en la gente, lo cual le agradezco mucho, porque por desgracia ese sentimiento se me estaba quedado arrinconado en algún lugar, ¡¡muchas gracias por traerlo de vuelta!!

Además también se trae entre manos un curso de Candy Bars, que por si a alguien le interesa aquí os dejo un enlace que os cuenta un poco más, yo estoy en ello y sé que voy a aprender un montón de cosas, además el curso tiene un lado solidario, ya que parte de lo que recauden lo destinarán a una buena causa, en navidades fue para comprar juguetes para los más peques!!

Sablés/galletas/aperitivos queso

Y dicho todo esto, que tenía que decirlo, paso a contaros la receta de esta semana. En el reto esta semana el protagonista era el queso… ¡¡¡quesoooo!!! No es que me guste el queso, no, es que me gusta hasta el infinito y más allá, evidentemente cuando más fuerte mejor, pero no desprecio tampoco los quesos suaves y tiernos. Cuando vivía en Francia mi pasillo maldito en el súper era el de los refrigerados, tanto queso, tanta opción para elegir… horas y horas ahí metida, jajajaj. Total, para el reto pensaba preparar unas tartaletas (que ya haré) y al final surgió esta receta en un papelajo arrugado y coincidía que me quedaba queso Bresse Bleu que aunque no es el que pedía la receta a mi me gusta más, así que preparé estas galletuelas/snack que están rebuenas; así que podéis usar cualquier tipo de queso azul para prepararlas, también depende de cómo os guste de fuerte.

El Bresse Bleu es un queso azul muy fondante, untuoso, tiene la misma característica que otros quesos, como los Camembert por ejemplo, y es que va afinando su sabor con el tiempo, tú lo compras y es un queso azul que aunque demuestra fortaleza es suave y con el tiempo (a medida que se acerca y/o sobrepasa su fecha de consumo preferente) se vuelve un queso con mucho carácter bastante fuerte, delicioso. Por eso, pensé que sería ideal para las galletas, ya que el mío estaba a tope de afinación, jajaja.

Y así, sin más, os dejo la receta, veréis que es sencillísima y muy rápida de preparar.

LES SABLÉS AU BRESSE BLEU

Ingredientes (para unos 20-22)

100 gr de harina

80 gr de mantequilla en pomada

1 cucharada de semola de trigo, arroz, polenta… (yo no tenía así que puse cuscus en un molinillo)

100 gr de Bresse Bleu (en este caso, pero cualquier queso azul, Cabrales, Roquefort… servirá)

Preparación

En primer lugar, con un tenedor, desmenuzamos el queso.

Ponemos todos los ingredientes en un bol y mezclamos bien con las manos. A continuación, con ayuda de un film transparente, hacemos un tubito con la masa y lo metemos a enfriar, mínimo una hora en frigorífico, yo lo puse 15 minutos en el congelador y listo.

Cortamos nuestra masa, sobre medio o un centímetro como mucho de grosor y metemos en horno precalentado a 190ºC durante 15 minutos. Dejamos enfriar sobre rejilla.

RetoQuesoIII

Et voilà!! listo nuestro aperitivo, solo nos queda disfrutarlo con lo que más nos guste, lo tomamos con cervecita pero con vino indudablemente será mejor!

Tarta de tomates y queso de cabra

Esta tarta salió como casi siempre salen las cosas ricas: mmm, me apetece, me aptece… queso de cabra y tomates!! Y lo voy a hacer con… mmm, masa brisé que hay en la nevera!! ¡Qué buena! Y el segundo motivo que aceleró su llegada, fue que llevaba en Francia no se cuántos meses y allí no cocinaba casi nunca y ya iba teniendo mono de… horno!!

Total, que no puede ser más fácil de hacer y los ingredientes de lo más sencillito, seguramente los tenemos todos por casa en algún momento.

1 masa brisé, aunque puede ser hecha casera pero yo en ese momento no tenía tiempo, aunque lo que sí tenía eran unas ganas locas de comer esta tarta… así que no pude esperar.

Queso de cabra (de rulo)

Sal gruesa, pimienta, aceite de oliva virgen y albahaca fresca (también puede ser de la que está ya congelada… no recomiendo la seca porque la verdad es que pierde casi todo su maravilloso aroma)

¿Cómo la hacemos? ¡¡Súper facilona!!

En un molde redondo (o cuadrado depende de la marca de la masa brisé) extendemos nuestra masa y aunque no tiene mucha tendencia a subir, mejor pincharla con un tenedor en la base por si acaso es de altos vuelos.

La metemos al horno precalentado unos 180ºC, yo uso siempre el calor del turbo porque reparte mejor el calor por todo el horno, por tanto con unos 15 o 20 minutos estará lista, ¡vaya! cuando veáis que empieza a tomar el tonito dorado tan apetecible.

Mientras la tenemos en el horno, cortamos los tomates y el queso en rodajas.

La sacamos del horno y vamos disponiendo el queso y los tomates alternativamente. Cuando lo tenemos listo y bien bonito, le ponemos un fino chorrito de aceite de oliva (cuanto más bueno el aceite mejor, yo siempre lo uso virgen), un poco de pimienta recién molida y una pizca de sal gruesa. Y al final le añadimos la albahaca, picadita fina pero ¡¡que se vea!! Y lo volvemos a meter al horno, mínimo otros 15 minutos, podemos subir la temperatura hasta 200ºC, pero nunca poner la tarta justo al medio de la salida del calor, porque es bastante probable que se queme por arriba o que la parte que está más cerca del calor se churrusque más que la otra…

El resultado es genial, porque el tomate va soltando su jugo y poco a poco este juguito carameliza sobre la base brisé y le da un toque de sabor estupendo.

Recomiendo degustarla templada con una buena ensalada de brotes verdes y vinagre de Módena, aunque los que la probaron fría igualmente se relamían.

 

Recién salidita del horno… no se cómo aguantamos hasta que se le pasaron los calores para probarla!!

 

Y a partir de mañana, que es lunes y los propósitos se dejan para los lunes, empezará la repetición de recetas hechas mil veces pero no fotografiadas e iremos poniendo más cosas buenas y de las que alegran el paladar!!