Mermelada de naranja

Vivir en la tierra que da las mejores naranjas del mundo y no preparar la mermelada de naranja en casa sería algo así como delito o pecado o algo impensable, al menos para mí.

No voy a decir que esta receta es deliciosa para todos porque el sabor de la mermelada de naranja es muy especial y no gusta a todo el mundo, a mí personalmente hasta hace unos años no me gustaba en absoluto, esos años son los que hace que hago la mermelada en casa y ahora: menudo vicio, aunque no la como mucho (más de lo que debería y menos de lo que me gustaría) me gusta tenerla siempre porque hay temporaditas que todo me apetece con ese toque amargo y dulce a la vez tan maravilloso.

Mermelada de naranja

 

 

La receta es de lo más sencilla y con esta cantidad da para tres botes medianos o unos cuantos pequeñitos. Yo siempre preparo alguno chiquito de más para endulzarle la vida al primero que pase con un miniregalito.

Mermelada de naranja

Ingredientes

4 naranjas

1 limón

600gr azúcar

250gr agua

+agua para las cortezas

(esta vez le he añadido al final una cucharadita de jengibre y media de canela, por eso de ir dándole un toque diferente cada vez y porque la mermelada de naranja con jengibre me pirraaaa!!!)

Preparación

En primer lugar pelamos dos naranjas, dejando la piel bien fina y evitando la mayor cantidad de parte blanca de la piel posible. Cortamos tiras finitas y las ponemos en un cazo con agua a hervir durante unos 10-15 minutos. Colar y reservar.

Pelamos el resto de las naranjas, eliminando la parte blanca y las troceamos. Hacemos lo mismo con el limón, ¡ojo con las pepitas!

Lo ponemos todo en una cazuela, añadimos el azúcar, el agua y la piel cortada y hervida. Lo llevamos a ebullición y dejamos a fuego medio durante media hora. Pasado este tiempo, tapamos y dejamos reposar más de doce horas.

Pasadas las doce horas, volvemos a calentar la mermelada y la dejamos hervir a fuego bajo quince minutos. Si queréis añadirle alguna especia como el jengibre, la canela, clavo… podéis hacerlo en este momento, para que emulsione bien durante este cuarto de hora.

Meter la mermelada en los tarros aún caliente y volverlos del revés sobre un paño húmedo. Dejarlos así hasta que la mermelada enfríe completamente.

Y ya tenemos lista nuestra preciada mermelada, oro anaranjado maravilloso, perfecto para combinar con masas quebradas dulces, unas tostadas caseras con mantequilla, pastelillos con crema pastelera y este toque diferente… lo dejo que me emociono solo de pensarlo.

 

Mermelada de naranja

 

 

Aprovechad este tiempo que es el mejor para las naranjas navel y si tenéis la suerte de encontrarlas del huerto a casa o ecológicas ya ni os cuento.

Muchas gracias por leer y seguir el blog, cada visita es una sonrisa y ya vamos casi por 2000 así que me duelen las mandíbulas!!!

Besoooos!!!

Tarte croustifondante

Vaya nombrecito le pusieron a la tarta (aunque le viene al pelo porque es crusti y fondant, jeje)… simplemente: ¡¡Tarta explosión de chocolate con una base que está de locura!!

tarta croustifondante

A veces nos metemos en la cocina y sin querer nos complicamos la vida cuando lo más sencillo es también delicioso, por eso tenía unas ganas locas de hacer esta tarta (tengo la receta hace casi un año) y por fin me he puesto a ella, a mi personalmente me gustó mucho porque soy una amante del chocolate en todas sus formas y presentaciones, y porque la masa (que ya había usado en otras tarta) es una de mi preferidas en su especie.

Esta tarta, típica francesa, es muy fácil de preparar,pero tenemos que tener en cuenta el tiempo que vamos a necesitar para realizarla,por un lado hay que dejar enfriar la masa antes de hornearla, hay que dejar el tiempo para que se enfríe la ganache del relleno y también la cobertura final.

El molde que vamos a necesitar es de 24cm según la receta, yo utilicé uno de 28cm, porque es el que tengo; la masa es más que suficiente para este tamaño, pero si podéis os recomiendo utilizar el molde de 24cm porque el ganache quedará en una capa más gruesa.

Vamos allá con ingredientes y preparación:

Para la masa:

1 vaina de vainilla

2 yemas

200gr harina

40gr almendras molidas

120gr azúcar glace

150gr mantequilla

2 pizcas de flor de sal (en su defecto sal gruesa nos sirve igualmente)

Preparación de la masa: partimos la vaina de vainilla en dos y sacamos bien los granos, los mezclamos con las yemas y reservamos.

En otro bol (en el de la máquina que uséis para amasar) y añadir la harina, la almendra molida, el azúcar glace, la sal y la mantequilla en daditos. Mezclar hasta conseguir una masa arenosa y añadir las yemas. Mezclar bien y sacar la masa del bol, trabajarla en bola y aplanar con la mano, cubrir bien con film transparente y meter a frío alrededor de una hora.

Tras esta hora, precalentar el horno a 180ºC. Extender la masa con ayuda de un rodillo y preparar el molde, bien con papel bien con mantequilla. Disponer la masa en el molde y pincharla con un tenedor en la base. Cubrir la masa con papel de hornear y por encima le ponemos garbanzos, por ejemplo, para que no suba la masa. Horneamos durante 15 minutos y sacamos la tarta para retirar el peso. Volvemos a meter al horno 10 minutos más, la masa se dorará un poco, pero no en exceso o se nos partirá al cortarla. Dejamos enfriar.

masa quebrada

Para la ganache:

250gr de chocolate de pastelería con leche

200ml de nata

Preparación de la ganache: partimos el chocolate en trocitos. Llevar la nata a ebullición y verter todavía hirviendo sobre el chocolate. Tapar y dejar reposar 3 minutos. Mezclar bien y verter sobre la masa. Dejar enfriar y meter en la nevera durante una hora.

Para la cobertura:

100gr de chocolate negro de pastelería

30gr de mantequilla

30gr de azúcar glace

Preparación de la cobertura: fundir el chocolate negro con la mantequilla al baño María. Mezclar y añadir el azúcar glace, mezclar bien la crema. Verter tibio sobre la ganache y dejar enfriar a temperatura ambiente.

Lista la niña del chocolate, mmm, ¡qué tarta! Para decorar dejar volar la imaginación, yo esta vez solo le puse un poco de azúcar glace espolvoreado pero tengo planes importantes para esta tarta y unas buenas frambuesas o fresitas…

tarta croustifondante

Espero que os guste la recetita y si la probáis ya sabéis, a compartir los resultados!! Y si la mejoráis también, eh???

tarta croustifondante

GRACIAS!!! Hasta bien prontito!!

La receta la saqué de la revista Régal, nº46.

Confit au lait (confitura de leche)

Esta receta que os traigo hoy es sencilla y rápida de preparar y además deliciosa.
Hace un par de años descubrí por primera vez la confitura de leche y me quede un poco paralizada al verla en el stand del supermercado porque no tenía ni idea que podía hacerse algo así (cuánta ignorancia por mi parte, jeje), pero no me decidí a comprarla ningún día así que no sabía cómo iba a estar hasta que la probé, ¡ayyy! está riquísima, suave, cremosa y dulce, ¡casi perfecta! Ahora me alegro de no haberla comprado nunca porque así no tengo con qué compararla más que con las que voy haciendo una y otra vez.

Así que os dejo esta recetita rápida (de escribir y de cocinar) y os recomiendo, casi os ruego que la probéis sino la habéis probado nunca; acompañando un buen pan tostado, unos crêpres franceses, algunas me han contado que con magdalenas… jijij! El límite es el cielo, jajaja.

Doy las gracias a mi amiga Vanesa por hacerle una foto a su regalito... si fuera por mi... ejem!

Doy las gracias a mi amiga Vanesa por hacerle una foto a su regalito… si fuera por mi… ejem!

CONFITURA DE LECHE

Ingredientes


1 litro de leche entera (yo la compro siempre fresca para esto)

350 gr de azúcar moreno (se puede hacer perfectamente con azúcar blanco pero la prefiero con el azúcar moreno o como mucho mitad y mitad)

1 -2 vainas de vainilla

(esto para el modo original, pero también la hemos preparado con canela y aquello está que te da un subidón que no veas, así que podéis probarla con las dos y si se os ocurre alguna otra idea, contad no os la quedéis para vosotros)

Preparación

En una cazuela u olla con las paredes altas vertemos la leche, el azúcar y las vainas de vainilla, abiertas para que suelten todos sus granitos. Llevamos a ebullición a fuego medio y cuando empiece a hervir bajamos a fuego mínimo. La dejamos así durante casi dos horas. Al principio vamos removiendo cada cinco-diez minutos. Cuando lleva una hora y cuarto (más o menos) veremos que ha reducido bastante y poco a poco el estado de la leche va cambiando y ya no es tan líquida sino que empezamos a ver que está espesando la textura de la leche, a ese punto remover más constantemente y cuando tengamos una mezcla espesita la tenemos lista para meter en los botes. La confitura no debe tener la textura de la confitura fría, o la que compramos, al parar el fuego, ya que, como sabéis, al enfriar sigue espesando, por tanto mejor que quede un poco más líquida de lo habitual que pasarnos de fuego. Como os digo, calculad una hora y 3/4 como mínimo para tenerla lista.

Pues solo nos queda verterla en los botes, cerrarlos bien y los ponemos sobre un paño humedecido boca abajo; los dejamos así hasta que enfríe completamente y ya no tenemos necesidad de hervir ni baños maría ni todas esas historias aburridas y pesadas para que no se pase o se estropee la confitura.

Espero que os parezca interesante la receta, de verdad, que es deliciosa y es tan fácil que tengamos los ingredientes a mano que si te levantas con ganas de confitura de leche la puedes tomar para merendar perfectamente, ¡jeje!

Muuuuuchos besos y hasta la próxima!!! Gracias por leer y seguir el blog, comentad y compartid a vuestro antojo, no seáis tímidos!!!