Mermelada de tomate

Esta mermelada la preparo siempre en verano, aprovechando los tomates de la huerta casera, y claro la entrada la quería haber publicado en verano y se me ha ido pasando el tiempo sin darme cuenta; de todos modos, no es tan tarde para encontrar buenos tomates y poder hacer una reserva para el otoño-invierno, mi reserva actualmente se reduce a dos tarritos que tengo escondidos bajo llave… por si acaso!

mermelada_tomates

Es una receta muy sencilla, como todas las recetas de mermelada, pero aún así no deja de llevar una preparación un poquitín larga, sobre todo por la preparación de los tomates, pero ¡qué gustazo abrir el tarro, preparar unas buenas tostadas o galletas saladas, queso parmesano, de cabra, manchego curado… y disfrutar de sabores tan sencillos y exquisitos a la vez!!

Sin más, os dejo la receta, basada en 1kg de tomates, ya sabéis para más o menos, multiplicar y dividir!

MERMELADA DE TOMATE

Ingredientes

1kg de tomates (buenos tomates, en punto óptimo de maduración)

1kg de azúcar

zumo de 1 limón

ramas de canela (yo usé dos para un kg) (a veces la he hecho sin canela y con bayas de pimienta, pero el sabor de canela es insuperable)

1-2 cucharaditas de canela en polvo (opcional, porque depende del gusto que queráis darle a vuestra mermelada)

Preparación

Podéis optar por hacerlo un poco “en bruto” como hago yo cuando tengo pocas ganas, es decir: picar los tomates, escurrirlos un poco y directamente a la olla con el resto de ingredientes.

O, podéis elegir la segunda opción, que es más costosa pero en realidad mejor, no hay pieles, ni tantas pepitas y tarda menos en cocer y llegar al punto justo de mermelada.

Entonces, tendremos que pelar los tomates , los nuestros tienen una piel tan fina que sale casi sola, sino es el caso escaldarlos, con un corte en forma de cruz en la parte de abajo del tomate, durante unos minutos y ya la podréis quitar sin problema. Escurrimos y quitamos las pepitas, evidentemente todas es imposible, pero intentar quitar la mayor parte, la mermelada queda más agradable y así no desagradamos a los tiquismiquis que les molestan, jeje!

Cuando hemos quitado la mayor parte de agua del tomate, lo introducimos troceado en una cazuela con el azúcar, la canela y el jugo de limón, lo llevamos a ebullición a fuego alto y cuando rompa a hervir lo bajamos y dejamos cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando, aproximadamente hora y media o dos horas, esto depende del tipo de tomate y sus características.

En este tiempo preparamos los tarros bien limpios y secos, y disponemos un paño húmedo encima del banco de la cocina.

Cuando la mermelada esté en su punto (podemos saberlo muy fácilmente teniendo un platito en la nevera durante la preparación, cuando veamos que está llegando al punto, lo sacamos y ponemos una pequeña cantidad en el plato, si vemos que cuaja rápido y no está líquido ya podemos embotarlo, tampoco es conveniente dejarlo espesar mucho porque luego en frío quedará una mermelada muy espesa, dificil de esparcir y no tan apetitosa), rellenamos con ayuda de una jarra los tarros, dejando 2cm de separación entre la mermelada y la boca del tarro, cerramos bien y dejamos boca abajo sobre el trapo, así hasta que enfríe completamente, esto creará el vacío y evitará que nuestra mermelada se estropee. Sed cuidadosos y no mováis los tarros hasta que no estén realmente fríos, estos movimientos pueden hacer que entre aire y entonces es muy fácil que la mermelada se ponga mala sin haber abierto el bote.

Y listo, ya la tenemos preparada y a punto para disfrutar.

Mermelada de tomates

Si queréis ver la receta de las galletas con que hemos acompañado la mermelada en esta ocasión sólo tenéis que visitar My European Cakes y buscar sus deliciosas galletas mediterráneas.

Hasta la próxima y muchas gracias por la visita, podéis seguir cotilleando sin miedo!!

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Mermelada de fresa

¡Holas! Aquí estoy de nuevo, esta vez con una receta cortita, cortita… no asustarse nadie, ¡jeje!

Es evidente que no descubro nada a nadie, pero vamos con esta y con cualquier otra de las recetas, pero es que me encanta preparar mermelada en casa, ¿qué le voy a hacer? y tal vez cae por acá alguien que nunca lo intentó, como me pasó a mi hace años buscando recetas, así que os dejo mi receta para la mermelada de fresas, aprovechando que las tenemos en lo mejor de la temporada, dulces, maduritas y bien rojas.

Ingredientes:

1kg de fresas

1/2 kg de azúcar

jugo de 1 limón

*la podéis aromatizar con vaina de vainilla, darle un toque diferente con un poco de jengibre o canela… cada cual que experimente, yo siempre suelo hacerla sencilla, sin más aromas.

El proceso es bien sencillo:

Lavar las fresas, quitar las hojas y trocearlas. Las vamos colocando en una cazuela con los bordes bastante altos y por capas, es decir, una de fresas, una de azúcar y así hasta terminarlas. Las rociamos con el zumo de limón y las dejamos macerar no menos de dos horas.

Cuando ha pasado este tiempo ponemos la cazuela y llevamos a ebullición, ¡cuidadín! sube un montón de repente; bajamos el fuego y las dejamos durante 1 hora y media o dos… iréis viendo el espesor de la mermelada.

Mientras hago la mermelada suelo tener un plato en la nevera, y al cabo del tiempo previsto de cocción pongo una gotita o dos sobre la superficie fría del plato, en cuanto veamos que cuaja enseguida tenemos la mermelada lista, a veces corremos el riesgo de dejarla demasiado y que espese mucho.

Las metemos en los botes en cuanto apaguemos el fuego. Cerramos bien y con cuidado, porque el bote estará calentito, calentito…

 

Delicioso desayuno

Delicioso desayuno

Y ya está, qué rapidito ha sido esto hoy. Claro está la mermelada la podéis usar para un montón de cosas: con el yogur, tostaditas, sobre queso camembert o de cabra, para rellenar tartas… oooh!!

Y hasta aquí, ¡prontito más!

Tarta de vainilla a montones!!

Ayyyy, mi primer pedido!! Enseguida pensé, que no sea el último plissss!!! Jijij!!

Total que me encargaron una tartita para un cumple para el domingo pasado y ahí estuve yo casi una semana dándole vueltas a ver cómo la hacía, qué le ponía… Hombre, Montse, está claro, buttercream por todas partes! ¿Y el color?¿y de sabor? Sólo tenía una petición que no fuera de chocolate… Así que me fui a ver entre las mermeladas caseras que tenía por casa, y decidí: vainilla a saco y mermelada de ciruelas amarillas, casera y encima de ciruelas de nuestra huerta! ¿Estará bueno eso? Buf, lo estaba!!

Entre que corto un poco de bizcocho para igualar y pienso ¿estará esponjoso), lo pruebo; pruebo a ver qué tal quedó este bote de mermelada que acabo de abrir, mmmm! ¿Cómo estará quedando el buttercream? Idea genial: ya que tengo de todo me hago unos montaditos de tarta! Vaya.. que me pasé probando durante toooda la preparación de la tarta, no tengo perdón! Jajaja!!

Bueno, después de darle vueltas la decisión fue la que había sido el primer pensamiento: bizcocho de claras de toda la vida, el de la Tarta dominguera, con mucha vainilla, buttercream de vainilla y la mermelada, aysss!!

Así que súperfacilona de hacer, como casi todo lo que hago que no es bueno complicarse la vida y sale riquísimo igualmente!

Hice un bizcocho gigantesco, el doble de las cantidades de la receta y el triple o más de la de buttercream, más vale que sobre que no que falte, no??

Metidita en su caja, lista para dejarme!

El bizcocho lo parti en tres discos, en la base: mermelada y buttercream. Le puse el otro bizcocho encima y, como antes, almíbar sin piedad y otra crema que me dio por hacer: buttercream, con almendra molida y mermelada, bien extendidito por encima y cubrir, más almíbar y el buttercream.

Era la primera tarta que hacía así, con lo cual entre los que llevaba de antes y los que vi para poder decorarla no se si no vería más de 100 vídeos diferentes para no pifiarla mucho durante la decoración que suele ser donde estropeo las cosas, jejeje!

En fin, el resultado a mi personalmente me encanto, me decanté por esta decoración porque me parece sencilla y súperbonita, así que espero que os guste también!!

Me flipe tanto con el pedido que le hice hasta etiqueta, jajaja!!

Receta buttercream (hay muchísimas… pero ésta la aprendí a hacer en un cursito en Francia y no la abandono porque me parece maravillosa)

250 gr de azúcar glace (siempre mejor tamizarla primero)

80 gr de mantequilla, que esté blandita

25 gr de leche

Esencia. En este caso yo le puse vainilla, pero generalmente la uso siempre sin esencia, tiene un sabor genial!!

Para la crema del segundo bizcocho realmente no tengo medidas, porque fue en plan: mmm, esto con esto, y si luego le pongo esto… vaya, está bueno! Lo uso!

Pero os digo que le puse buttercream, como tres o cuatro cucharadas, almendra molida (es posible que fueran unos 40-50 gr, parece poco pero es solo para una capa y además el bizcocho también lleva almendra) y mermelada hasta que la consistencia sea bien cremosa y pueda penetrar un poco en el bizcocho.

Ah, y el almíbar lo más fácil: 100 gr de agua, 100 gr de azúcar y poner a calentar hasta la disolución del azúcar. Al apagar añadirle una cucharadita de vainilla.

 

 

En las catas que fuimos haciendo sobre la marcha nos parecía que estaba buenísima, y creo que los que la disfrutaron pensaron lo mismo! (o eso espero ;-))

TARTA DOMINGUERA… no sé ni qué nombre ponerle!

Hay tartas que surgen de la manera más inesperada y al final se convierten en un clásico hogareño, esto es lo que va a pasar con la tarta que hice el domingo, porque debo decir, sin cortarme un pelo, que estaba espectacular!!!
La base es un bizcocho de claras de los de toda la vida de la abuela, eso sí, un poco tuneado… Resulta que tenías claras de estas pasteurizadas en casa y ahí estaba la botella y yo sin saber qué hacer con ellas, porque en verdad verme las claras en botella no me hace mucha gracia, pero ahí estaban… Total que decidí hacer un bizcocho de claras, hacerle un almibar para bañarlo con un aroma de mandarina que apareció de repente y ya no sé ni de donde salió y pense rellenarla con una mermelada de ciruelas rojas y naranjas que hice este verano. Y para la decoración el frosting que utilizo normalmente para los cupcakes… ay!! Bendita idea tuve! jajaja!!  Lo único que me da pena es que esta mermelada no la volveré a conseguir igual jamás, porque la hice así un poco al tun-tun, con las frutas que tenía en casa y todo a ojo, así que ayer disfrutamos una tarta única!

Aunque la decoración… ejem!! cogí una boquilla que no debía haber cogido y no quedo como yo hubiera querído pero aún así, dicen que lo importante está en el interior, no??

Ahí, va la recetilla…

BIZCOCHO DE CLARAS DE LA ABUELA (con un toque nuevo)

9 claras (o lo que viene a ser lo mismo entre 270-300 gr si las utilizáis pasteurizadas)

1 pizca de sal

240 gr de harina tamizada (en el original eran 190 gr de harina + 50 gr de almendra molida, pero no tenía así que aumenté la harina y listo)

9 gr de levadura

105 ml de aceite de girasol

150 gr de zumo de naranja recién exprimida, ¡por favor, no de brick!

la ralladura de una naranja

170 gr de azúcar

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos un molde de 24cm, el mío era un poco más pequeño, no pasa nada, queda más alto y ya está, que en verdad era lo que yo quería.

Primero montamos las claras a punto de nieve con la pizca de sal (ya sabéis que al darle la vuelta al bol no se caigan)

Mezclamos los ingredientes líquidos, la ralladura de naranja y el azúcar, podemos mezclarlo o bien a mano o con las varillas a velocidad media.

Añadirmos poco a poco la harina y levadura tamizadas y seguimos mezclando. Y por fin, vamos integrando las claras de a poquitos con movimientos envolventes para que no pierdan el aire y no se nos bajen.

Listo, metemos en el horno unos 45 minutos… Antes de sacar comprobar pinchando con un palillo… el mío tardó algo así como una hora, pero fue seguro porque el molde era más pequeño (bueno, y porque me equivoqué de opción de horneadooo….)

Lo dejamos unos 15 minutos dentro del molde y luego lo sacamos y lo ponemos sobre una rejilla para que termine de enfríar del todo.

Lo mejor es prepararlo el día de antes, así está bien frío a la hora de rellenar y no hay problema.

EL ALMIBAR.

150 gr de agua

120-130 de azúcar

Esencia, la mía era de mandarina pero todo depende de la mermelada con qué vayáis a rellenarlo. También puede ser un almíbar neutro y no ponerle ningún aroma.

MERMELADA

En este caso, como os he dicho, ciruelas rojas y naranjas. Pero con una mermelada de naranjas, o frutos rojos…. ay!!! no lo quiero pensar que sino me meto en la cocina otra vez!

Y para el frosting de la decoración

300 gr de azúcar glace

100 o 120 de mantequilla (depende un poco de gustos, pero no más de 120)

30-50 gr de leche (depende de la cantidad de mantequilla)

Si vais a hacer una decoración con manga pastelera es posible que necesitéis doblar la cantidad de frosting, dependiendo de la boquilla y de la decoración.

Pues una vez todo listo, partimos el bizcocho en tres discos, y con calma, vertemos el almíbar en el primero, dejamos que moje bien, lo cubrimos con mermelada y repetimos el mismo proceso con el segundo disco, y luego cubrimos con la última capa de bizcocho y dejamos que el almibar vaya entrando bien antes de empezar con el frosting.

Para hacer la decoración, primero cubrimos el bizcocho con una fina capa de la crema de mantequilla o frosting, lo dejamos que enfríe un poco en la nevera, y a continuación decoramos como más nos apetezca… en mi caso fue como pude!! jejeje!!

Pero el resultado al paladar fue una delicia, esponjoso, cremoso y jugoso… ay, la babilla!!

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