Ensaimadas de hojaldre, ñam!

Fácil, fácil y rico, riquísimo!

Estas ensaimadas son las que de repente te da por hacer porque tienes un deseo irrefrenable de algo dulce o para una meriendita de peques o porque sí una tarde para darte el gustazo de algo superbueno y fácil, con un cafelito, un té o un cacao calentito ahora que ya empiezan a apetecer!

En fin, las que veis en las fotos son de cabello de ángel (hecho en casa también), pero también las he preparado de mermelada y mismo resultado: ñami, ñami!!

Así que los ingredientes son de lo más sencillo:

1 placa (o dos o tres, todas las que queráis) de hojaldre

Azúcar moreno

Y el relleno: cabello de ángel, crema de cacao, mermelada, miel con pasitas y almendras, crema pastelera… mmm, que me pierdo!

Y si los ingredientes son sencillos no os quiero ni contar la preparación.

Extendemos la placa de hojaldre y la dejamos sobre el mismo papel que lleva, podéis pincharla un poco, pero tampoco es necesario. Le aplicáis el relleno, generosamente, no hay que ser tacaños en este paso! Y luego con cuidadín de no apretar más de un lado que de otro o dejar el centro sin presionar un poquito, vamos enrollando desde muy pequeño toda la masa de hojaldre. Lo de cuidadín viene también para el momento: ¡Se me sale todo por un ladooo!

Una vez esté enrolladita la masa le espolvoreamos un poco de azúcar moreno por la superficie, pasarle las manos para que quede pegado a la masa.
Con un poco de film transparente, cubrimos el rollo que hemos preparado y lo ponemos un rato en la nevera, para que vuelva a tomar temperatura fresquita, unos diez minutos o así bastarán.

Durante este tiempo podéis poner a calentar el horno a unos 180ºC. Sacáis el rollo de la nevera, desenvolver y listo para cortar. Haced unas tiras de un centímetro y medio o dos, más o menos. Las disponéis en una placa de horno con papel vegetal y se pintan con una yema de huevo. Y al horno!!

Unos 20 minutos o hasta que veáis que están bien doraditas!

Lujazo de los buenos!!

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Milhojas… por fin!!

Después de unas cuantas peleas con wordpress y empezar a volverme un poco loca y al final dejarlo por imposible durante un día para que no me entraran ganas de tirar el ordenador por la ventana, creo que esta vez lo consigo!!!

Directamente desde mi almacenillo de recetas traídas de Francia con mucho amor: MILFEUILLES AU CHOCOLAT!!!

INGREDIENTES

3 placas de hojaldre (yo aún no me atrevo a hacerlo en casa, pero prontito lo intentaré)

Azúcar moreno

250 gr de frutos rojos (grosellas, moras, frambuesas, arándanos…)

Para el ganache de chocolate:

3 huevos

250 ml de leche

250 ml de nata líquida

180gr de chocolate para postres

Podemos empezar preparando el ganache de chocolate, así mientras horneamos el hojaldre éste se irá enfriando y estará listo para usar cuando el hojaldre también lo esté.

Batir las yemas con el azúcar hasta conseguir una mezcla blanca y ligeramente espumosa.

En una cazuela llevar a ebullición la crema y la leche. Verter sobre la mezcla de huevo sin dejar de remover (no verter demasiado lentamente, pues la yema puede cuajarse con el calor si lo hacemos así, y  ya nos olvidamos de deshacernos de los grumitos). Cocer esta crema inglesa a fuego suave removiendo continuamente. Cuando esté cocida, retirar del fuego. Incorporar el chocolate poco a poco e ir batiendo para conseguir que se deshaga. Dejar enfriar al menos 1 horita en la nevera.

Para las placas de hojaldre el procedimiento es muy sencillo, lo único que lleva bastante tiempo porque hay que cocinarlas una a una y… buf! Cuesta pero merece la pena el resultado! Me gustaría tener fotos de las placas individualmente pero no tengo, así que a la próxima de hojaldre le hago una especie de paso a paso o making off!!

Poner el hojaldre con el mismo papel en el que viene sobre la placa de horno, lo pincharemos bien por toda la superficie para que no se hinche ni suba por ningún lado. Si os queréis asegurar del todo del resultado plano y crujiente podeis cubrirlo con papel de horno y por encima de éste esparcir algún tipo de legumbre, con el peso no subirá… yo suelo optar por el pinchazo sin piedad pero a veces hago las dos cosas a la vez.

Lo horneáis 20 minutos a 180ºC. Una vez cocinado, veréis que tiene un bonito tono dorado, para intensificarlo y mejorar el saborcillo le espolvoreamos por encima de la placa con azúcar moreno, y lo metemos de nuevo al horno con el grill suave para que caramelice el azúcar sobre el hojaldre. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla y seguimos el mismo procedimiento con las otras dos placas.

Ya digo que es un proceso costoso pero no es difícil, sólo hay que estar seguro de disponer de tiempo para hacerlo bien y con calma… Lo digo por experiencia, las prisas no son buenas! Una placa de hojaldre se carboniza en 0 segundos si nos pasamos de temperatura por ejemplo en el grill! (Madre mía, el día que se me ocurrió hacerla deprisa y corriendo,  ¡cómo ardía aquello!, pensé que me tocaba llamar a los bomberos, jajaja!!)

Una vez listas las tres placas, disponemos la primera sobre un plato para tartas o una bandejita mona, y extendemos la mitad del ganache de chocolate, cubrimos con la segunda placa de hojaldre. Y, mismo procedimiento, extendemos el resto del ganache y cubrimos con la tercera placa. Presionamos un poco sobre el hojaldre, para que no se nos rompa y presionar sobre toda la superficie podemos poner la placa del horno sobre la última capa de hojaldre (la cubrimos con un paño limpio para que no toque) y apretamos suavemente, muy suavemente!

Solo nos queda, antes de llevar a la mesa, repartir los frutos rojos por toda la superficie de la tarta y podemos espolvorear con un poco de azúcar glace, aunque no demasiado para no cubrir el color de los frutos.

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Y, ala! Ya tenemos una tarta exquisita para sorprender… Os aseguro que cuando la preparo en casa no queda ni para repetir en la merienda!!