Sorbete de mandarina

Últimamente veo el mundo naranja, el color que predomina en mis carpetas de imágenes es el naranja.

Naranjas, clementinas… invaden mi casa, y yo, muy sufrida, tengo que darles uso así que no hago más que preparar recetas con naranja… Naranja en salsa para pescados, mermelada de naranja, magdalenas de naranja, sorbete de clementina y próximamente un bizcocho jugoso de naranja que está tremendo.

Sorbete-Mandarina

¿Qué por qué me asedian las naranjas? Pues porque tenemos la maravillosa suerte de tener amigos que nos las dan, lo nuestro sí que es del huerto a casa de verdad de la buena, y como encima nos encantan pues ahí estoy yo para darles salida… jejeje!!

Sorbete_Mandarina

Este es un sorbete muy rico, refrescante, con un sabor delicioso a mandarina y encima facilísimo de hacer.

La receta es de uno de estos libros viejunos que pululan por mi casa y que de vez en cuando rescato para que no caiga en el olvido, ya vais a ver qué sencilla es.

SorbeteMandarina

 

SORBETE DE MANDARINAS

Ingredientes

4 yemas

2 claras

12 mandarinas de tamaño mediano

4 cucharadas de azúcar

2 cucharadas de azúcar invertido

125 ml de leche

Preparación

Poner la leche en una cazuela y emulsionar dentro la piel de una de las mandarinas durante diez minutos a fuego lento. Retirar la cáscara y dejar enfriar.

Batir las yemas bien con el azúcar y verter en la leche. Llevar al fuego mínimo otra vez. Añadir las dos cucharadas de azúcar invertido. No dejar de remover desde que lo incorporamos. Veréis que va cambiando la textura volviéndose más cremoso.

Retirar del fuego y dejar enfriar sin parar de remover.

Pelar todas las clementinas excepto una y batirlas con la batidora. Luego pasar por un colador o tamiz el jugo obtenido. Añadir a la leche, remover bien y verter en el molde en que vayáis a congelarlo.

Podéis remover a partir de las dos horas de congelación, cada media hora.

Cuando el helado este bastante congelado, pero no del todo, que se pueda remover bien, batir las 2 claras a punto de nieve e incorporar, mezclando bien. Y volver a meter en el congelador.

Podéis usar heladera, pero no lo considero necesario para este tipo de helados.

Sorbete--mandarina

Sacar, si quieres unos diez minutos antes, no es imprescindible, y disfrutar!

¡Se acabó!

Sorbete Mandarina

Prontito, vuelvo a llenar el blog de color naranja!! No faltéis, aquí al ladito dejáis la dirección de email y estáis al tanto de todito!!!

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Helado de vainilla 2.0

Sí, sí!! Helado de vainilla 2.0, porque el verano pasado preparé helado de vainilla que resultó muy bueno, pero es que lo de este helado no tiene nombre, la cremosidad y el sabor que tiene es extraordinario, delicioso y podemos, además, comerlo solo o utilizarlo para acompañar nuestros postres: una tarta de manzanas, un brownie de chocolate, mi querido m’hanncha, o sencillamente fresas, piña, mango… en un bol con una bola de helado y a disfrutar!

helado de vainilla

La preparación es la básica de un helado crema, preparamos una sencilla crema inglesa aromatizada y luego solo hay que dejar enfriar y enfriar hasta que nuestra crema se haya convertido en una delicia helada, cremosa y muy sabrosa.

HELADO DE VAINILLA 2.0

Ingredientes

1/2 litro de leche

1 vaina de vanilla de Madagascar

1/2 cucharadita de extracto de vainilla bourbon de Madagascar

150 gr de azúcar blanco

50 gr de azúcar invertido

6 yemas

250 ml de nata

Preparación

Abrir, en primer lugar, la vaina de vainilla y extraer sus granulos. En una cazuela llevamos a ebullición la leche con la vainilla y el azúcar invertido. En el momento que empiece a hervir, paramos el fuego y dejar infusionar la vainilla unos diez minutos.

A parte, en un bol a mano o con barillas eléctricas, batir las yemas con el azúcar durante 3-5 minutos, hasta lograr que blanqueen.

Volvemos a llevar la leche a fuego y cuando hierva verter un poco de esta leche sobre la mezcla de huevos y azúcar e incorporar completamente, verter el resto de la leche y cuando lo hayamos mezclado, volveremos a poner toda la mezcla en la cazuela y de nuevo al fuego, mínimo, y remover sin parar con una cuchara o espátula. Esta mezcla ya no debe volver a hervir, lo correcto es que no sobrepase los 83ºC, así que si tenéis termómetro podéis usarlo perfectamente para encontrar el punto justo de temperatura, si no lo tenéis no hay problema, como estamos removiendo todo el tiempo veremos que la consistencia de la crema va cambiando, cuando esta no se vea tan líquida y empiece a impregnar la cuchara y dejar una fina capa, estaréis llegando a su punto, dejad espesar un poquito más y ya lo tenéis listo. Truqui: si cuando levantáis la cuchara pasáis el dedo índice y queda marcado en la cuchara y el resto de cuchara impregnada de crema, ahí lo tenéis!

Retirar del fuego y quitar la vaina vainilla de la mezcla, seguimos removiendo y añadir poco a poco la nata, suavemente y sin dejar de remover para no perder nuestra consistencia. Enseguida la crema bajará de temperatura al haber añadido la nata a temperatura ambiente.

Dejar enfriar completamente, yo os recomiendo cambiarlo de recipiente en cuanto acabéis de incorporar la nata, por eso del calor residual que queda en las cazuelas (las mías son con el culete gordico y mantienen mucho el calor, así que lo puse directamente en el recipiente donde lo iba a congelar después).

Helado de vainilla

Tanto si tenéis heladera como si no, podéis realizar perfectamente el helado en casa. Con la heladera hacéis como indique el fabricante, normalmente dejar enfriar muy bien, incluso un rato en el congelador y luego pasar a la heladera para que ella lo vaya congelando. Si no hay heladera, no pasa nada!! porque congelador sí tenemos, así que lo metemos en nuestro bol, recipiente, tupper y lo dejamos un par de horas tranquilito, que vaya cogiendo frío; luego, con reposos largos, lo sacamos y lo vamos removiendo de vez en cuando, las paredes y superficie congelan primero, así le vamos danto textura a todo el helado durante su congelación.

Se conserva perfectamente cerrado 15 días en el congelador, no durará tanto… asegurado!

En unos días os voy a traer las tablas de equivalencias para los sorbetes como el de fresas, nos vamos a volver locos devorando helados caseros!!

Sorbete de fresas

Parecía que no iba a llegar nunca el momento de poder sentarme un ratín tranquila cara el ordenador, pero aquí vengo en plan rápido y sin mucha historia a contaros esta nueva receta, deliciosa en cualquier momento del año. Eso de que el helado se come solo en verano ya tenemos claro que no va a ser posible y menos en helados como el que os traigo hoy de frutas, en los que lo mejor es comerlos cuando es temporada de la fruta en cuestión; es cierto que aún no estamos en temporada de fresas propiamente dicha, pero ya podemos encontrar fresas muy ricas y con mucho sabor, así que qué mejor que aprovechar para preparar esta delicia.

Además, podéis acompañarlo con otros postres, nosotros lo hemos probado solos y acompañando a unos coulant de chocolate de Bavette que quitan el sentido, la combinación… ¡más que perfecta!

Sorbete de fresas y vainilla

Os hablo un poco ahora de la receta; hace unas semanas encontré una página en la que no te dan recetas sino las proporciones y equivalencias para realizar distintas preparaciones, entre ellas un apartado solo para sorbetes de frutas, dependiendo de su dulzor natural… La página es en francés, así que la traduciré y la publicaré aquí, para que nos pongamos las botas comiendo sorbetes de frutas sin más conservantes que el propio azúcar que contiene la receta.

SORBETE DE FRESAS Y VANILLA

Ingredientes

1 Kg 200 gr de fresas lavadas y troceadas (podéis pasarlas por la batidora antes de agregar, o hacerlo después en la cazuela)

1 litro de agua

500 gr de azúcar

200 gr de azúcar invertido

20 gr de zumo de limón

(1 vaina de vanilla, no indispensable, yo le puse por probarlo)

Preparación

Ponemos todos los ingredientes excepto las fresas en una cazuela y llevamos a ebullición.

Añadir las fresas, bien troceadas o ya convertidas en pulpa. Remover bien, bajar a fuego lento y dejar cocer al menos una hora. Yo lo tuve desde que hervía todo una hora, licuándolo con la batidora a la mitad de la cocción, a fuego bajo y removiendo de vez en cuando.

!! Iréis viendo que el líquido se va espesando, pero no es mermelada, no hay que dejar que reduzca tanto, además si está demasiado reducido, la cantidad de azúcar en reducción hará que sea más dificil que congele y además tendrá un sabor demasiado dulzón. En cambio, si queda demasiado líquido, cristalizará en el congelador y ya no será un sorbete sino que tendrá una textura más parecida al granizado. Con el tiempo que os pongo y cantidades ha quedado una textura muy suave, un sorbete listo para usar, no tienes que estar pendiente de sacarlo un rato antes, lo sacas, metes la cuchara y a disfrutar.

Cuando ha pasado esta horita, lo dejamos en la olla, tapada, que enfríe bien. Lo metemos en un tupper o recipiente con tapa que pueda ir al congelador y lo metemos directamente al congelador.

No necesitamos tener una heladera para poder preparar el sorbete, la mezcla de azúcares hará que se congele a la perfección y el tiempo de cocción que su textura sea la correcta; de todos modos, yo lo fui sacando, unas 4 veces, y le iba dando unas vueltas con una cuchara y vuelta al congelador, pero es más obsesión mía que necesidad…

Sorbete de fresas y vainilla

Et voilà!! Un sorbete delicioso, con ingredientes bien naturales, sin conservantes ni cosas raras… Animaos porque está sinceramente ¡¡delicioso!!

Helado de aguacate (con salsa de moras y avellanas)

El otoño ha llegado, grita medio país a quien quiera oirlo…. ¡Pues no! El otoño habrá llegado para algunos pero no en su máximo esplendor y mucho menos por estas tierras mediterráneas; aquí tenemos aún verano para dar y regalar, con lo que me gusta a mi el frío, los colores maravillosos del otoño, ponerme el abrigo, guantes, bufandas, gorros… Así que como aún hace mucho calor, todavía estoy exprimiendo la heladera, y lo seguiré haciendo durante el invierno pero parece que con unos grados de más está una más motivada.

Y aquí os traigo una receta que desde que la leí me quede con las ganas de hacerla, y no he tardado ni dos semanas; ojeando un libro de recetas de aguacate en casa de mis primos mientras disfrutaba de maravillosas y suaves temperaturas cántabras y asturianas, llegué al final del mismo y ahí estaban dos recetas de helado de aguacate, uno con yogur y esta que hoy os traigo.

El libro describe el gusto del helado como misterioso, yo os digo que es un helado muy cremoso, suave y con un gusto muy agradable. Como aconseja la receta original, la acompañé de frutos rojos, una salsa de moras silvestres que uno de mis sobrinos me había traído un día más contento que unas castañuelas, y he aquí el resultado y más abajito la receta.

Helado de aguacate

Helado de aguacate

Ingredientes (para unos 2litros de helado)

3 aguacates

2 plátanos maduros

4 claras de huevo

3 tazas de nata para montar

6 cucharadas de miel

3 cucharadas de leche condensada (esto es añadido mío, porque consideré que los plátanos no estaban bien maduros y mejoró mucho el sabor del helado. Las pusé al final)

zumo de medio limón

zumo de media naranja

1 cucharadita de esencia de vainilla

1/2 – 1 cucharadita de canela

Para acompañar: frutos rojos (frambuesas, grosellas, moras… y también frutos secos: nueces, avellanas, almendras…)
Yo elegí acompañarlo con la salsa de moras, está hecha como una mermelada pero con panela y mucho más líquida, y avellanas troceadas; creo que éstas también quedarían muy bien si se añadieran unos 200-250 gr troceadas en el helado.

Preparación:

Trituramos bien los aguacates y los plátanos y reservamos. A continuación montamos las claras y las mezclamos con el puré de las frutas con movimientos envolventes para no perder textura.

Añadimos el resto de los ingredientes, yo los fuí añadiendo y mezclando poco a poco a mano para que no se bajara del todo la textura de las claras.

Por último y si tenemos heladera, lo vertemos todo dentro y a dar vueltas hasta que la textura sea la que queremos; si habéis decidido añadir avellanas troceadas al helado, hacedlo durante los últimos minutos de heladera, también si le añadís algún fruto rojo, es en este momento.

Yo prefiero estos acompañamientos como lo que son, solo para acompañar, así cada vez que comáis el helado podréis ponerle lo que más os apetezca!

Bueno, y sin heladera ya sabéis, al congelador, e ir removiendo de tanto en tanto para que coja buena textura. De las dos maneras, dejar congelar al menos 8 horas antes de degustar.

heladodeaguacate3

Os aseguro que es un helado que os sorprenderá, (habéis visto qué colorcito tiene más bonico?); a mi me gusta más cada vez que lo pruebo… ya llevo tres veces desde el domingo, mal!! muy mal!!! jajaja!

Espero que os haya gustado y os animéis a probarlo y a contármelo, ya sabéis que los comentarios nos encantan!!! :)