Helado de leche merengada my way

Hoy os traigo una receta de … ¡helado! por si alguien no lo había notado por el título, ¡jejeje!

Una de las cosas buenas de esta receta, a parte del sabor, la cremosidad y lo refrescante del helado en sí, es que puedes aromatizar la leche a tu gusto, con más canela, sin canela, jengibre… las especias que te apetezcan. ¿El truqui? dejarlo infusionar bastante tiempo, para que la nata y la leche adquieran todos los sabores de tus especias elegidas.

Helado Leche Merengada

HELADO DE LECHE MERENGADA

Ingredientes

800 gr de leche entera

400 gr de nata

4 yemas L

150 gr de azúcar blanco

50 gr de azúcar invertido

1-2 ramas de canela

la cáscara de una naranja

la cáscara de 1 limón

2 bolsitas de té chai especiado (opcional)

anís estrellado (opcional)

Preparación

En primer lugar, preparamos una cazuela con la leche, nata, el azúcar invertido, las cáscaras, canela, té… y, a fuego medio, llevar a ebullición.

Dejar hervir, a fuego bajo, unos 7 -10 minutos. Apagar el fuego y dejarlo infusionar, al menos, 20 minutos.

Después de este tiempo de infusión, colar y llevar al fuego medio otra vez.

A parte, en un bol ponemos las yemas y los 150 gramos de azúcar, mezclamos bien y cuando la leche vuelva a hervir vertemos un poco sobre las yemas, remover bien e incorporar al resto de la leche, siempre a fuego medio. Esta mezcla no debe volver a hervir, solamente hay que continuar removiendo hasta que adquiera la textura suficiente como para impregnar bien la cuchara o espátula. La temperatura ideal está en los 85ºC.

Retirar del fuego y dejar enfriar.

Con heladera: proceder según el modelo que tengáis.

Sin heladera: una vez bien frío, verterlo en el molde que hayáis elegido y al congelador. Dejar unas dos horas, y después empezar a removerlo cada 30-40 minutos. Así evitamos que cristalice y conseguimos que se vaya congelando uniformemente.

Helado-leche-merengada

Y listo! Un helado con un gran sabor especiado, dulce y muy agradable en cuanto a textura. Muy cremoso y apetecible.

Podemos variar nuestra leche merengada utilizando las especias que más nos apetezcan para infusionar, y darle nuestro toque diferente.

Si alguien se anima a probarlo, que nos cuente a todos los devoradores en la página de facebook, para que podamos verlo y relamernos!!

LecheMerengada

Montse

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Los sorbetes. Proporciones y preparación.

Aquí estoy después de no sé ni cuanto tiempo, con una entrada que tenía muchas ganas de compartir.

Como veis no es una receta sino una ayudita que encontré buscando recetas de sorbete de fresas, que ya os compartí, y quería traducirla y traerosla para que nos pongamos como locos a tomar sorbetes de frutas naturales, sin conservantes ni colorantes… todo lo más natural posible.

Yo he realizado usando estas tablas, de momento, dos sorbetes, de fresa y de mango, aunque de este último ni foto tengo, os puedo asegurar que era una delicia, con un sabor muy intenso a mango difícil de encontrar si lo tomamos comprado.

No me enrollo más, porque lo importante aquí es lo que viene a continuación, he realizado una traducción directa, más o menos, desde el enlace de abajo, porque me pareció muy sencillo y esquemático y para qué liarlo yo solita… ¿verdad?

Ah, y por si os interesa visitar la página donde encontré estas cómodas tablas aquí os dejo el enlace.

 

Los sorbetes de frutas dulces

Aquí vemos una selección de las frutas más utilizadas en heladería.

Fruta  Fruta exótica
Albaricoque Aguacate
Cereza Banana/Plátano
Fresa Caqui
Melón Lichi
Melocotón Papaya
Pera Mangostán/ Jubo de la India

 

Proporciones para realización de sorbetes con frutos dulces

Ingredientes Cantidades
Pulpa de fruta 1200 gr
Agua 1000 gr
Azúcar blanco 500 gr
Azúcar invertido 200 gr
Estabilizador 20 gr

 

Los sorbetes con frutas ácidas

Entre las más utilizadas y destacadas en heladería y sorbetería encontramos estas frutas

Frutos rojos Cítricos Fruta Exótica
Arándano Limón Piña
Grosella Lima Chirimoya
Frambuesa Mandarina Carambola
Mora Naranja Fruta de la pasión
Clementina Kiwi
Pomelo Mango

Y en esta tabla encontráis la proporción de ingredientes para sorbetes con frutas ácidas

Ingredientes Cantidades
Pulpa de fruta 400 gr
Agua 1000 gr
Azúcar blanco 350 gr
Azúcar invertido 350 gr
Estabilizador 20 gr

 

Notas de interés:

Pulpa de frutas: Utilizar a elección personal pulpas naturales, purés o zumos de fruta frescos, de frutas congeladas…
La proporción de fruta utilizada con relación al producto final debe ser de no menos del 35% para las frutas dulces y de al menos 15% para las frutas más ácidas.

Azúcar : Utilizar azúcar cristalizado, blanquilla, este azúcar es que el nos va a ayudar a conseguir la elasticidad del sorbete y a fijar los aromas y sabores.

Azúcar invertido : El uso de este sirope en los helados y sorbetes modifica notablemente la calidad de los helados y sorbetes que realizamos en casa, sobre todo en estos tres aspectos:

– el gusto y aroma mejoran

– le da una textura más suave, cremosa a nuestras preparaciones

– y ayuda a fijar la coloración natural de las frutas utilizadas

El estabilizador :  Usamos habitualmente zumo de limón que añadido a nuestra preparación nos ayuda a retrasar y disminuir la cristalización durante el proceso de congelación.

 

Realización de los sorbetes

En una cazuela, verter el agua, el azúcar y el azúcar invertido.

Llevar a ebullición y añadir a continuación la pulpa de fruta y el estabilizador.

Mezclar bien todos los ingredientes.

Verificar la densidad de la preparación (entre 14ºB y 18ºB)

Pasar por la batidora, reservar hasta que enfrie y pasarlo a la heladera o al congelador directamente. Ir removiendo de tanto en tanto en este último caso

Otras notas:

Es preferible que el sorbete adquiera la densidad correcta, si no están suficientemente concentrados corremos el riego de que cristalicen y obtengamos granizado en lugar de sorbete.

No es aconsejable rebasar las cantidades de azúcar de las tablas, puesto que esto puede hacer que nuestro sorbete pierda el sabor natural de la fruta.

El uso de limón como estabilizador, acentúa el sabor de las frutas, sobre todo de las más dulces.

Sorbete de fresas y vainilla

 

Espero que os resulte útil esta entrada, y os animéis a probar los sorbetes de frutas, qué mejor momento que este en el que se acerca el calorcito y además tenemos los campos empezando a rebosar maravillosas frutas de verano… ayyy!!! qué rico!!!

Hasta la próxima devoradores, daros un paseillo por el blog y suscribiros al mail… si os perdéis algo luego no me echéis la culpa! ;)
Montse

Sorbete de mandarina

Últimamente veo el mundo naranja, el color que predomina en mis carpetas de imágenes es el naranja.

Naranjas, clementinas… invaden mi casa, y yo, muy sufrida, tengo que darles uso así que no hago más que preparar recetas con naranja… Naranja en salsa para pescados, mermelada de naranja, magdalenas de naranja, sorbete de clementina y próximamente un bizcocho jugoso de naranja que está tremendo.

Sorbete-Mandarina

¿Qué por qué me asedian las naranjas? Pues porque tenemos la maravillosa suerte de tener amigos que nos las dan, lo nuestro sí que es del huerto a casa de verdad de la buena, y como encima nos encantan pues ahí estoy yo para darles salida… jejeje!!

Sorbete_Mandarina

Este es un sorbete muy rico, refrescante, con un sabor delicioso a mandarina y encima facilísimo de hacer.

La receta es de uno de estos libros viejunos que pululan por mi casa y que de vez en cuando rescato para que no caiga en el olvido, ya vais a ver qué sencilla es.

SorbeteMandarina

 

SORBETE DE MANDARINAS

Ingredientes

4 yemas

2 claras

12 mandarinas de tamaño mediano

4 cucharadas de azúcar

2 cucharadas de azúcar invertido

125 ml de leche

Preparación

Poner la leche en una cazuela y emulsionar dentro la piel de una de las mandarinas durante diez minutos a fuego lento. Retirar la cáscara y dejar enfriar.

Batir las yemas bien con el azúcar y verter en la leche. Llevar al fuego mínimo otra vez. Añadir las dos cucharadas de azúcar invertido. No dejar de remover desde que lo incorporamos. Veréis que va cambiando la textura volviéndose más cremoso.

Retirar del fuego y dejar enfriar sin parar de remover.

Pelar todas las clementinas excepto una y batirlas con la batidora. Luego pasar por un colador o tamiz el jugo obtenido. Añadir a la leche, remover bien y verter en el molde en que vayáis a congelarlo.

Podéis remover a partir de las dos horas de congelación, cada media hora.

Cuando el helado este bastante congelado, pero no del todo, que se pueda remover bien, batir las 2 claras a punto de nieve e incorporar, mezclando bien. Y volver a meter en el congelador.

Podéis usar heladera, pero no lo considero necesario para este tipo de helados.

Sorbete--mandarina

Sacar, si quieres unos diez minutos antes, no es imprescindible, y disfrutar!

¡Se acabó!

Sorbete Mandarina

Prontito, vuelvo a llenar el blog de color naranja!! No faltéis, aquí al ladito dejáis la dirección de email y estáis al tanto de todito!!!

Helado de vainilla 2.0

Sí, sí!! Helado de vainilla 2.0, porque el verano pasado preparé helado de vainilla que resultó muy bueno, pero es que lo de este helado no tiene nombre, la cremosidad y el sabor que tiene es extraordinario, delicioso y podemos, además, comerlo solo o utilizarlo para acompañar nuestros postres: una tarta de manzanas, un brownie de chocolate, mi querido m’hanncha, o sencillamente fresas, piña, mango… en un bol con una bola de helado y a disfrutar!

helado de vainilla

La preparación es la básica de un helado crema, preparamos una sencilla crema inglesa aromatizada y luego solo hay que dejar enfriar y enfriar hasta que nuestra crema se haya convertido en una delicia helada, cremosa y muy sabrosa.

HELADO DE VAINILLA 2.0

Ingredientes

1/2 litro de leche

1 vaina de vanilla de Madagascar

1/2 cucharadita de extracto de vainilla bourbon de Madagascar

150 gr de azúcar blanco

50 gr de azúcar invertido

6 yemas

250 ml de nata

Preparación

Abrir, en primer lugar, la vaina de vainilla y extraer sus granulos. En una cazuela llevamos a ebullición la leche con la vainilla y el azúcar invertido. En el momento que empiece a hervir, paramos el fuego y dejar infusionar la vainilla unos diez minutos.

A parte, en un bol a mano o con barillas eléctricas, batir las yemas con el azúcar durante 3-5 minutos, hasta lograr que blanqueen.

Volvemos a llevar la leche a fuego y cuando hierva verter un poco de esta leche sobre la mezcla de huevos y azúcar e incorporar completamente, verter el resto de la leche y cuando lo hayamos mezclado, volveremos a poner toda la mezcla en la cazuela y de nuevo al fuego, mínimo, y remover sin parar con una cuchara o espátula. Esta mezcla ya no debe volver a hervir, lo correcto es que no sobrepase los 83ºC, así que si tenéis termómetro podéis usarlo perfectamente para encontrar el punto justo de temperatura, si no lo tenéis no hay problema, como estamos removiendo todo el tiempo veremos que la consistencia de la crema va cambiando, cuando esta no se vea tan líquida y empiece a impregnar la cuchara y dejar una fina capa, estaréis llegando a su punto, dejad espesar un poquito más y ya lo tenéis listo. Truqui: si cuando levantáis la cuchara pasáis el dedo índice y queda marcado en la cuchara y el resto de cuchara impregnada de crema, ahí lo tenéis!

Retirar del fuego y quitar la vaina vainilla de la mezcla, seguimos removiendo y añadir poco a poco la nata, suavemente y sin dejar de remover para no perder nuestra consistencia. Enseguida la crema bajará de temperatura al haber añadido la nata a temperatura ambiente.

Dejar enfriar completamente, yo os recomiendo cambiarlo de recipiente en cuanto acabéis de incorporar la nata, por eso del calor residual que queda en las cazuelas (las mías son con el culete gordico y mantienen mucho el calor, así que lo puse directamente en el recipiente donde lo iba a congelar después).

Helado de vainilla

Tanto si tenéis heladera como si no, podéis realizar perfectamente el helado en casa. Con la heladera hacéis como indique el fabricante, normalmente dejar enfriar muy bien, incluso un rato en el congelador y luego pasar a la heladera para que ella lo vaya congelando. Si no hay heladera, no pasa nada!! porque congelador sí tenemos, así que lo metemos en nuestro bol, recipiente, tupper y lo dejamos un par de horas tranquilito, que vaya cogiendo frío; luego, con reposos largos, lo sacamos y lo vamos removiendo de vez en cuando, las paredes y superficie congelan primero, así le vamos danto textura a todo el helado durante su congelación.

Se conserva perfectamente cerrado 15 días en el congelador, no durará tanto… asegurado!

En unos días os voy a traer las tablas de equivalencias para los sorbetes como el de fresas, nos vamos a volver locos devorando helados caseros!!