Sorbete de fresas

Parecía que no iba a llegar nunca el momento de poder sentarme un ratín tranquila cara el ordenador, pero aquí vengo en plan rápido y sin mucha historia a contaros esta nueva receta, deliciosa en cualquier momento del año. Eso de que el helado se come solo en verano ya tenemos claro que no va a ser posible y menos en helados como el que os traigo hoy de frutas, en los que lo mejor es comerlos cuando es temporada de la fruta en cuestión; es cierto que aún no estamos en temporada de fresas propiamente dicha, pero ya podemos encontrar fresas muy ricas y con mucho sabor, así que qué mejor que aprovechar para preparar esta delicia.

Además, podéis acompañarlo con otros postres, nosotros lo hemos probado solos y acompañando a unos coulant de chocolate de Bavette que quitan el sentido, la combinación… ¡más que perfecta!

Sorbete de fresas y vainilla

Os hablo un poco ahora de la receta; hace unas semanas encontré una página en la que no te dan recetas sino las proporciones y equivalencias para realizar distintas preparaciones, entre ellas un apartado solo para sorbetes de frutas, dependiendo de su dulzor natural… La página es en francés, así que la traduciré y la publicaré aquí, para que nos pongamos las botas comiendo sorbetes de frutas sin más conservantes que el propio azúcar que contiene la receta.

SORBETE DE FRESAS Y VANILLA

Ingredientes

1 Kg 200 gr de fresas lavadas y troceadas (podéis pasarlas por la batidora antes de agregar, o hacerlo después en la cazuela)

1 litro de agua

500 gr de azúcar

200 gr de azúcar invertido

20 gr de zumo de limón

(1 vaina de vanilla, no indispensable, yo le puse por probarlo)

Preparación

Ponemos todos los ingredientes excepto las fresas en una cazuela y llevamos a ebullición.

Añadir las fresas, bien troceadas o ya convertidas en pulpa. Remover bien, bajar a fuego lento y dejar cocer al menos una hora. Yo lo tuve desde que hervía todo una hora, licuándolo con la batidora a la mitad de la cocción, a fuego bajo y removiendo de vez en cuando.

!! Iréis viendo que el líquido se va espesando, pero no es mermelada, no hay que dejar que reduzca tanto, además si está demasiado reducido, la cantidad de azúcar en reducción hará que sea más dificil que congele y además tendrá un sabor demasiado dulzón. En cambio, si queda demasiado líquido, cristalizará en el congelador y ya no será un sorbete sino que tendrá una textura más parecida al granizado. Con el tiempo que os pongo y cantidades ha quedado una textura muy suave, un sorbete listo para usar, no tienes que estar pendiente de sacarlo un rato antes, lo sacas, metes la cuchara y a disfrutar.

Cuando ha pasado esta horita, lo dejamos en la olla, tapada, que enfríe bien. Lo metemos en un tupper o recipiente con tapa que pueda ir al congelador y lo metemos directamente al congelador.

No necesitamos tener una heladera para poder preparar el sorbete, la mezcla de azúcares hará que se congele a la perfección y el tiempo de cocción que su textura sea la correcta; de todos modos, yo lo fui sacando, unas 4 veces, y le iba dando unas vueltas con una cuchara y vuelta al congelador, pero es más obsesión mía que necesidad…

Sorbete de fresas y vainilla

Et voilà!! Un sorbete delicioso, con ingredientes bien naturales, sin conservantes ni cosas raras… Animaos porque está sinceramente ¡¡delicioso!!

Helado de aguacate (con salsa de moras y avellanas)

El otoño ha llegado, grita medio país a quien quiera oirlo…. ¡Pues no! El otoño habrá llegado para algunos pero no en su máximo esplendor y mucho menos por estas tierras mediterráneas; aquí tenemos aún verano para dar y regalar, con lo que me gusta a mi el frío, los colores maravillosos del otoño, ponerme el abrigo, guantes, bufandas, gorros… Así que como aún hace mucho calor, todavía estoy exprimiendo la heladera, y lo seguiré haciendo durante el invierno pero parece que con unos grados de más está una más motivada.

Y aquí os traigo una receta que desde que la leí me quede con las ganas de hacerla, y no he tardado ni dos semanas; ojeando un libro de recetas de aguacate en casa de mis primos mientras disfrutaba de maravillosas y suaves temperaturas cántabras y asturianas, llegué al final del mismo y ahí estaban dos recetas de helado de aguacate, uno con yogur y esta que hoy os traigo.

El libro describe el gusto del helado como misterioso, yo os digo que es un helado muy cremoso, suave y con un gusto muy agradable. Como aconseja la receta original, la acompañé de frutos rojos, una salsa de moras silvestres que uno de mis sobrinos me había traído un día más contento que unas castañuelas, y he aquí el resultado y más abajito la receta.

Helado de aguacate

Helado de aguacate

Ingredientes (para unos 2litros de helado)

3 aguacates

2 plátanos maduros

4 claras de huevo

3 tazas de nata para montar

6 cucharadas de miel

3 cucharadas de leche condensada (esto es añadido mío, porque consideré que los plátanos no estaban bien maduros y mejoró mucho el sabor del helado. Las pusé al final)

zumo de medio limón

zumo de media naranja

1 cucharadita de esencia de vainilla

1/2 – 1 cucharadita de canela

Para acompañar: frutos rojos (frambuesas, grosellas, moras… y también frutos secos: nueces, avellanas, almendras…)
Yo elegí acompañarlo con la salsa de moras, está hecha como una mermelada pero con panela y mucho más líquida, y avellanas troceadas; creo que éstas también quedarían muy bien si se añadieran unos 200-250 gr troceadas en el helado.

Preparación:

Trituramos bien los aguacates y los plátanos y reservamos. A continuación montamos las claras y las mezclamos con el puré de las frutas con movimientos envolventes para no perder textura.

Añadimos el resto de los ingredientes, yo los fuí añadiendo y mezclando poco a poco a mano para que no se bajara del todo la textura de las claras.

Por último y si tenemos heladera, lo vertemos todo dentro y a dar vueltas hasta que la textura sea la que queremos; si habéis decidido añadir avellanas troceadas al helado, hacedlo durante los últimos minutos de heladera, también si le añadís algún fruto rojo, es en este momento.

Yo prefiero estos acompañamientos como lo que son, solo para acompañar, así cada vez que comáis el helado podréis ponerle lo que más os apetezca!

Bueno, y sin heladera ya sabéis, al congelador, e ir removiendo de tanto en tanto para que coja buena textura. De las dos maneras, dejar congelar al menos 8 horas antes de degustar.

heladodeaguacate3

Os aseguro que es un helado que os sorprenderá, (habéis visto qué colorcito tiene más bonico?); a mi me gusta más cada vez que lo pruebo… ya llevo tres veces desde el domingo, mal!! muy mal!!! jajaja!

Espero que os haya gustado y os animéis a probarlo y a contármelo, ya sabéis que los comentarios nos encantan!!! :)

Helado de avellana

Más vale tarde que nunca, ¿no?

Este año tengo heladera y le estoy sacando partido todas las semanas, no tienes que enchufar el horno, no pasas calor y encima el resultado es estupendo, así que de momento he preparado helado de chocolate, de vainilla, de turrón, de avellana y de canela.

El primero que hice fue de chocolate con cerezas, leí muchas recetas de helados y al final me decidí por probar yo misma a hacerlo a mi manera, resultado exquisito.

Helado de avellana

Me decidí por hacer una crema inglesa o pastelera (dependiendo de la maizena que me parezca ponerle en el momento) y luego la nata.

En fin, voy directamente con la receta que me lío…

Helado de avellana

Ingredientes:

500 ml de leche

200 ml de nata para montar

140 gr de azúcar blanco

40 gr de maizena

5 yemas

200 gr de avellanas (aunque tenía muy buen sabor la próxima vez le pondré más, así que unos 300 yo creo que será perfecto)

500 gr de nata para montar

Preparación:

Realizamos una crema pastelera: ponemos a hervir la leche y 200 ml de nata. A parte mezclamos las yemas, la maizena y el azúcar. Cuando hierva la leche con la nata vertemos la mitad en la mezcla de las yemas y ponemos el resto a fuego suave. Mezclamos bien y volvemos a verter la leche con las yemas en la leche que tenemos al fuergo, removemos sin parar hasta conseguir la textura de crema. Volcamos en otro recipiente y cubrimos con film transparente. Dejamos enfriar y refrigeramos en la nevera toda la noche.

Al día siguiente, picamos las avellanas. Yo quería conseguir el menor número de “tropezones” posible, así que primero las pasé por la picadora del robot de cocina, hasta que quedaron bien molidas y luego las pasé al vaso de la batidora y batí y batí como si me fuera la vida en ello (la mía y la de la batidora) y conseguí una crema sin ningún resto de grumitos de las avellanas, me quedé alucinada de lo que puede conseguir esta batidora mía, jejeje!

Ya en la batidora de barillas, vertí la crema pastelera y la batí unos segundos para que recuperará su textura. Después añadimos las avellanas bien molidas, mezclamos y añadimos poco a poco los 500ml de nata para montar bien fría. Montamos un par de minutos a alta potencia. Reservamos y preparamos el bol de la heladera. Y este proceso ya lo conocéis, dejamos mezclar a la heladera hasta conseguir la textura deseada. Vertemos en un tupper o recipientes individuales y al congelador al menos 8 horitas antes de consumir.

Sin heladera, pues lo metemos todo en un recipiente y al congelador con precaución de ir removiéndolo para que tome buena textura.

Y listo, a disfrutarlo con una salsa de chocolate, o tejas, barquillos….

Helado de avellanas

Espero que os haya gustado y os resulte interesante para probar en casa, las fotos no dicen mucho de un helado pero os aseguro que está riquísimo!